Termina Mayo con la triste noticia del fallecimiento de un buen amigo.
Confieso que la noticia trae múltiples recuerdos de las vivencias de un hermano de lucha, que nunca bajo la cabeza, irreverente y obsesionado en sus creencias.
Felipe, no partió de este plano, porque siempre estará presente entre nosotros, fue el líder de una generación de jóvenes que asumió un liderazgo, que activo las fibras de ser Acción Democratista, pero, por las circunstancia que no mencionaré, no logro pasar las barreras, sin embargo siempre estuvo activo para dar un consejo.
Hoy rindo tributo a un maestro de vida, de quién aprendí el valor de la amistad, la honradez y lealtad para con la causas nobles.
Amigo, siempre estarás allí, cómo has estado permanentemente en mi vida. Te conocí a los 13 años, siendo un adolescente, me formaste como dirigente de la juventud, disfrutamos las victorias y también las derrotas. fui tu suplente al Congreso de la República, conocí tus miedos y frustraciones familiares, entonamos con orgullo el himno del partido … Pero también en multiples oportunidades cantamos tu mejor repertorio, el Rey de Vicente Fernández, María Antonia, Guanaguanare, la Cama de Piedra… Muchos jóvenes del partido aprendieron a conducir en tu carro, con la placa oficial de la Asamblea Legislativa, eso sin dejar de mencionar lo que disfrutamos del «Cj7» (el Jeep blanco). Nunca nos dejaste pasar hambre porque si había que hacerlo la pasabas con nosotros… Fuiste un amigo de muchas vivencias.
El que no te conoció pudo pensar que eras malhumorado, los que tuvimos esa fortuna supimos que era una gran máscara, un parachoque, porque fuiste un excelente esposo, padre, y amigo.
Como dice Héctor Alonso, un amigo para siempre.
Dios te tenga en su gloria, desde mi corazón, desde mis sentimientos con profunda tristeza y lágrimas en los ojos te rindo tributo amigo. Un fuerte abrazo a la familia Rodríguez Ferrer, el camino continúa con el lindo recuerdo de un extraordinario ser humano.
AlfonsoOcandoBustamante


