El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama parece tener claro que la influencia de José Luis Rodríguez Zapatero fue determinante para que el Gobierno de Pedro Sánchez rescatara a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia. Y que lo habría hecho para obtener un beneficio económico. Los indicios sobre sus relaciones con actores políticos y empresariales de Venezuela, las conversaciones intervenidas a implicados en la trama de tráfico de influencias y las menciones a ministros son destacados por el magistrado en su último auto como línea de investigación en la que seguir indagando para averiguar hasta qué nivel político llegó el influjo del expresidente.
Para empezar, la investigación que ha permanecido secreta hasta ahora ha permitido al juez concluir que Zapatero era el presunto líder de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad era «la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». La trama, según Calama, habría utilizado sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos «para ejercer influencias ilícitas, ocultar el origen y destino de los fondos y obtener beneficios económicos en favor de terceros y del propio entramado».
Cómo ejerció ese tráfico de influencias la trama supuestamente liderada por Zapatero, que habría sido el «núcleo decisor y estratégico», es lo que la investigación ha permitido también dilucidar a través de conversaciones intervenidas por algunos miembros de la misma, que hablaron de la capacidad de decisión e influencia del expresidente del Gobierno, con mensajes tales como «nuestro pana Zapatero detrás» o «lo tiene el Grupo Zapatero».
Entre esas gestiones, Calama destaca algunas posibilidades, a intentar dilucidar en el curso de la investigación. En su auto, destaca que los meses previos al rescate de Plus Ultra, la aerolínea realizó varias solicitudes de aplazamiento de una deuda con la Seguridad Social y cuya extinción era condición para el rescate. Así, el juez subraya la coincidencia de que el expresidente se reunió con el entonces ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, un mes antes de que se concediera el último aplazamiento de dicha deuda. La reunión tuvo lugar el 7 de septiembre de 2020 y la reconsideración de la deuda —de más de 450.000 euros— se aprobó el 5 de octubre. Además, el instructor ha identificado una supuesta comida de Zapatero con el que fuera ministro de Transportes José Luis Ábalos.
La información sobre las reuniones con Escrivá —hoy gobernador del Banco de España— y con Ábalos, en todo caso, se extrae de los mensajes telefónicos y la agenda de Koldo García, exasesor del extitular de Transportes, por lo que uno de los objetivos de la investigación del juez a partir de ahora será tratar de dilucidar la veracidad de estos apuntes. Para ello, una de las acusaciones populares que ya se ha personado en la causa contra Zapatero, Hazte Oír, ha solicitado al juez la citación como testigos de Escrivá y del ex secretario de Estado de Transportes Pedro Saura, quien se habría reunido con responsables de Plus Ultra en julio de 2020, antes del rescate de la compañía.
En las comunicaciones intervenidas, un accionista de la aerolínea, el abogado Raif El Arigie, relató a los miembros de la trama que Saura les había recibido por «altas» recomendaciones, pero aclaraba que Transportes no decidía las compañías que podrían acogerse a rescate, sino que su papel era «hablar» bien de las empresas. La decisión última quedaba en manos de la SEPI. De ahí que Hazte Oír también haya pedido al instructor del caso la citación como testigo de la exministra de Hacienda María Jesús Montero —pues de su departamento depende la SEPI— así como del expresidente de la Sociedad Estatal Vicente Fernández.
Notiespartano.com/20Minutos


