El PSG de Luis Enrique defiende su corona de campeón de Europa. El club francés se impuso en una final de Champions de infarto al Arsenal de Mikel Arteta, que tan solo cayó en la tanda de penaltis. Kai Havertz adelantó a los gunners en la primera parte, y en la segunda Ousmane Dembélé igualó desde los once metros. Pasados los 120 minutos, el momento decisivo llegó cuando Gabriel Magalhaes tiró fuera la pena máxima definitiva.
La primera final de Copa de Europa que enfrentó a dos entrenadores españoles se planteaba como una guerra de estilos y filosofía. Los franceses, una potencia ofensiva, buscaban su segunda Orejona consecutiva para solidificar su mandato del fútbol europeo, mientras que los ingleses, defensivos y amantes del balón parado, querían llenar el espacio privilegiado que guardan para la Orejona.
Rápidamente los galos se hicieron con el control del partido, dominando el centro del campo y golpeándose repetidamente con el autobús aparcado por Arteta y los suyos. Rondó el área rival durante todo el primer tiempo el Paris Saint-Germain, pero sin apenas peligro y ningún éxito.
No cambió la tónica en el segundo tiempo, aunque los acercamientos parisinos fueron ganando en intensidad y cadencia según las piernas británicas comenzaron a flaquear. Mediado este periodo, Mosquera derribó a Kvaratskhelia dentro del área, y el colegiado no dudó en señalar el punto fatídico. Desde los once metros, Dembélé no falló, empatando el partido.
Vitinha rozó el 2-1 al filo del descuento, pero la final llegó al 90 con empate en el electrónico, por lo que sería necesaria la prórroga. En el alargue, el Arsenal pidió penalti de Nuno Mendes sobre Madueke, sin reacción alguna del árbitro, dejando una polémica que se sumó a las múltiples manos que el PSG reclamó durante el tiempo reglamentario.
Sin alteraciones en el luminoso se llegó a los penaltis. Gonçalo Ramos abrió con gol la tanda, y Viktor Gyokeres respondió de la misma forma. Doué no falló y Eze mandó fuera el segundo lanzamiento gunner. David Raya adivinó las intenciones de Nuno Mendes y Declan Rice convirtió el tercer ensayo, volviendo así la igualdad.
Achraf Hakimi y Gabriel Martinelli hicieron sus deberes, así como Beraldo, que le dejó toda la presión a Gabriel Magalhaes. El central brasileño tomó carrerilla y envió el esférico a la grada, confirmando la victoria de un PSG que, con Luis Enrique al timón, ya es el buque insignia del fútbol europeo.
Notiespartano.com/20Minutos


