En un momento de profundo duelo nacional tras los sismos ocurridos el pasado 24 de junio, la Federación de Cámaras de Comercio y Producción del estado Nueva Esparta, Fedecámaras, reafirma su total solidaridad con los venezolanos afectados. Sin embargo, bajo un criterio de responsabilidad gremial, la institución analiza estrategias para evitar que la tragedia nacional se traduzca en una parálisis económica para la región insular.
En un encuentro con los medios, Gabriel Briceño, presidente de la central empresarial, acompañado de los directivos de las cámaras afiliadas, destacó que, el sector económico de Margarita ha volcado todos sus esfuerzos en la ayuda humanitaria y así se mantendrá. “Reconocemos el luto y mantenemos nuestra empatía intacta, pero tenemos el deber ético de frenar la caída de nuestra economía. Tenemos que evitar que la emergencia nacional se transforme en una crisis de desempleo y pérdida de competitividad del destino Margarita”, señaló.
Ante este panorama, la federación marca una ruta de acción estratégica para que Nueva Esparta sea parte de la palanca de recuperación del país, solicitando a las autoridades nacionales, regionales y municipales la instrumentación de medidas de emergencia bajo tres ejes fundamentales:
1. Blindaje logístico y conectividad: El gremio propone la priorización del restablecimiento de la conectividad aérea y marítima, vital para la supervivencia del sector turístico y comercial. Además, plantea la habilitación del Puerto de El Guamache como un centro de depósito aduanero (in bond), permitiendo que Margarita centralice la recepción de mercancías ante las limitaciones logísticas del centro del país, agilizando así el abastecimiento nacional.
2. Alivio fiscal y financiero: Para proteger el tejido empresarial y los empleos, Fedecámaras solicita idear medidas especiales, que pueden ir desde diferimiento de obligaciones tributarias, exoneraciones temporales, y creación de líneas de crédito de emergencia para capital de trabajo.
3. Garantía de servicios: La estabilidad de los servicios básicos, especialmente agua, electricidad y suministro de combustible, es un requisito indispensable para mantener la competitividad insular. El gremio advierte que la decadencia de estos servicios, sumada a la coyuntura actual, desmantelaría el aparato productivo de la región.
“Seguimos comprometidos con la reconstrucción del país, pero necesitamos condiciones mínimas para seguir operando. Nuestra insularidad nos hace especialmente vulnerables ante la interrupción de suministros, por ello, proponemos a las autoridades convocar una mesa de trabajo mixta de evaluación y seguimiento”, concluyó Briceño, insistiendo que, mediante políticas conjuntas y oportunas será posible proteger el bienestar de los ciudadanos y asegurar que Nueva Esparta sea parte del motor económico y social que necesitan las regiones y los hermanos venezolanos tan afectados por los terremotos.
Notiespartano.com


