Dos de los rescatistas insulares que participaron en los dos primeros días en las labores de ayuda en La Guaira tras los sismos del 24 de junio, aseguraron a su regreso, que lo indispensable es fortalecer el equipamiento, la formación y la certificación de las instituciones ante situaciones de desastre, por la vulnerabilidad de Nueva Esparta como región insular.
Robert Leal, jefe del grupo USAR Margarita y Alberto Salazar, fueron parte de esa primera avanzada de 17 especialistas, entre paramédicos, rescatistas, médicos y enfermeros de Nueva Esparta, y relatan que se movilizaron con la firme esperanza y el espíritu de colaboración para resguardar vidas.
De su experiencia, refirieron que les tocó ingresar a espacios de difícil acceso donde la mayoría de las personas no pueden entrar, pero enfocaron sus esfuerzos en evaluar y rastrear a ciudadanos atrapados.
Actuaron en las edificaciones afectadas de Caraballeda, específicamente en las OPP 25, 26 y 27, donde revisaron estructuras frágiles y ofrecieron asesorías técnicas sobre remoción segura de escombros.
Durante 7 días, cumplieron jornadas continuas de trabajo, de hasta 18 horas diarias, enfrentando incluso peligros propios por la inestabilidad de los terrenos.
Agradecieron que su traslado tuvo el soporte de varias empresas privadas y el sector naviero, pues con solo dos días de gestión lograron que Nueva Esparta fuera también parte de la necesaria ayuda en esta tragedia.
La labor en la zona se realizó bajo un esquema de cooperación que involucró a organismos de seguridad, cuerpos policiales y personal de rescate nacional e internacional. Mediante este esfuerzo conjunto se lograron identificar varios puntos con señales de vida en unas 19 edificaciones, lo que permitió posteriormente la localización de personas afectadas


