El 27 de agosto de 1904 se ordenó la construcción de un acueducto para llevar aguas desde las fuentes de la montaña de los ríos San Juan y La Asunción hacia Pampatar y Los Robles con un ramal que puso fin a la sequía de una población que no tenía acceso al agua potable.
La primera etapa se construyó en 1905 y la habilitación del tanque que está en la Plaza de Los Robles más las alcantarillas ubicadas una en la Calle Fraternidad, otra en la Plaza de Los Robles y en la Otra Sabana, junto a la Pila ubicada en pleno centro de la Plaza Bolívar conformaron un trío de obras que unidas al acueducto que venía de La Asunción resolvieron la calamitosa situación del agua potable en Los Robles.
Esa comunidad golpeada por la sequía inmisericorde revivió gracias al agua que venía de La Asunción que era depositada en el tanque de agua, en las tres alcantarillas y en la pila.
Por muchos años los pilarenses veían agua de pozo de varios que había en los conucos del pueblo que se habían construido para las vacas, para la agricultura y que terminaron solventando la problemática del agua de los pueblos insulares.
Con el paso de los años llegamos a los tiempos del Turimiquire y Clavellinos construidos en los gobiernos de Raúl Leoni, Carlos Andrés Pérez , Rafael Caldera y Luis Herrera Campins y desde esos tiempos vimos que estos dos sistemas hídricos constituyeron la columna vertebral del abastecimiento de agua potable para Margarita y Coche y gran parte del Oriente del país.
Hay que considerar que el Embalse de Clavellinos fue el gran sistema continental para enviar agua dulce a Margarita a través del Golfo de Cariaco y por una tubería submarina .
Y el Embalse Turimiquire envía agua ubicado en los límites de los estados Sucre, Monagas y Anzoátegui. Estas tuberías submarinas desde la Península de Araya atraviesa el mar para surtir de agua por la costa sur de la Isla de Margarita.
El Embalse de Clavellinos se inauguró en el gobierno de Raúl Leoni entre 1964-1969. Construido a mediados de 1960 y puesto en servicio en 1967.
El Embalse Turimiquire se inicio en el primer mandato de Carlos Andrés Pérez 1974-1979 y Jaime Lusinchi 1984-1989. Su construcción a mediados de la década de1970 y fue inaugurado el 1 de noviembre de 1988 bajo la Presidencia de Jaime Lusinchi.
Los presidentes copeyanos Rafael Caldera y Luis Herrera Campins también tuvieron participación con obras complementarias en estos dos sistemas hídricos. Rafael Caldera en su primer mandato (1969-1974 )gestionó obras de ampliación y red de distribución regional del Acueducto Submarino “Luisa Cáceres de Arismendi” que ya había sido inaugurado en su primera etapa por Raúl Leoni en 1967. En su segundo mandato (1994-1999) trabajo de rehabilitación integral del Sistema Turimiquire con sustitución de tramos de tuberías submarinas deterioradas y la optimización de plantas potabilizadoras.
Al Presidente Luis Herrera Campins (1979-1984) le tocó ponerle corazón a la construcción de la presa principal de Las Canelitas del Embalse Turimiquire cuyos trabajos concluyeron entre finales de los 70 y comienzos de los 80. Y en el Sistema Clavellinos se inauguró la Segunda Línea de Aducción Submarina y otras obras de refuerzo hídrico hacia Nueva Esparta. Con estas obras se duplicó el caudal de abastecimiento de agua que llegaba desde Sucre a Margarita.
Este breve esbozo histórico demuestra que los sistemas Turimiquire y Clavellinos fueron obras del cuestionado Puntofijismo que dejó huellas importantes en el desarrollo hídrico de nuestros pueblos.
Ahora cuando estamos pasando por el 2026 después de 28 años de gobierno revolucionario con Chávez y Maduro nada hemos visto los venezolanos para dar relevancia a un gobierno con tanto tiempo de permanencia en el poder.
De eso no puedo decir nada positivo porque lejos de mejorar la condición del suministro de agua potable hemos involucionado a niveles desproporcionados y solo se sabe de soldadura de fugas, de cortes de tubería con sustitución de pedazos y ahora cuando acaba de producirse derrumbes de cerros que dañaron instalaciones importantes entramos en tiempos de tragedia que son parte de los imprevistos causados por la naturaleza unos y otros por falta de mantenimiento en esa tubería submarina.
En estos últimos años el invento de los ciclos de agua que oscilaban entre los 20 y 30 días castigaron a los pobladores de Margarita y Coche que con el tiempo fueron acostumbrándose a aguantar la crisis del agua. La compra de camiones cisternas y el auxilio de algunas alcaldías que repartían agua a las comunidades había permitido solventar tan serios problemas de salud pública.
Ahora en estos últimos tres meses retrocedimos hasta niveles insostenibles que generan una tragedia regional al crearse un problema de Estado y una emergencia regional que obliga a las autoridades a dar respuestas serias a un problema que hizo regresar la historia hasta 1905 cuando Cipriano Castro inauguró el Acueducto de Margarita y no solo eso, sino que se construyeron alcantarillas, tanques y pilas.
Sin dudas este ha sido el salto atrás más grande la historia del agua en Margarita y deja serias dudas sobre los 28 años de revolución que habiendo tomado por Chávez como bandera las famosas Mesas de Agua que terminaron llenando de populismo ofertas electorales que no terminaron solucionado y menos aportando el tema del agua en Nueva Esparta.
Este ¡nuevo conquistador de apellido Cuevas solo se ha limitado a convertirse en una especie de monje tibetano que ha ido de pueblo en pueblo ofreciendo disculpas y prometiendo sueños hídricos que solo se quedan en palabras huecas que no llegan al cielo.
Mientras tanto la emergencia incrementó la problemática del agua que se une al temazo de la electricidad para poner en la palestra pública una diacronía regresiva que deja un clima de tristeza en una región que tiene pesadillas hídricas cada noche para mostrar a Margarita y Coche como dos viudas del atraso nacional y fiel ejemplo de la involución de las políticas de Estado.
Encíclica/ManuelAvila


