Sueña el remo vikingo más alto que nunca, hoy desde Nueva Jersey. Sueña más que nunca la Noruega de Erling Haaland, que tuvo dos y no perdonó en ninguna para llevar a su selección a unos cuartos de final históricos y eliminar a Brasil, tras un catastrófico partido de la Canarinha en el que no aprovechó las ocasiones claras que tuvo y Guimaraes erró un penalti, con Nyland como el otro gran protagonista de la noche para el cuadro nórdico. Neymar salió al rescate en la segunda parte, pero no pudo más que hacer el gol del honor desde los once metros.
La entrada del héroe Martinelli, tras hacer el gol que dio a la verdeamarela el billete a octavos ante Japón, fue la única modificación de Carletto para medirse a una Noruega que había dado una mala impresión ante Costa de Marfil en su partido. Pero en el escenario de la final del próximo 19 de julio, el barco vikingo salió a flote y la Canarinha naufragó, una vez más, en busca de su sexta estrella.
Debió despertar del sueño de su sexto Mundial con el gol anulado a los de Stale Solbakken a los dos minutos, tras una jugada vertiginosa por la derecha que Berg puso en la red y que solo el banderín del asistente pudo evitar que subiese al marcador. Pero ni eso, ni el penalti que Ajer le regaló en los primeros 15 minutos —llegando tardísimo y arrollando a Cunha en el área— sirvieron para clasificar al cuadro sudamericano.
En los once metros, Vinícius no se atrevió a asumir la responsabilidad, dejándole el lanzamiento a Bruno Guimaraes, y el resultado no pudo ser peor: el guardameta del Sevilla le adivinó la dirección al centrocampista, que se llevó las manos a la cabeza, y mantuvo el 0-0 en el marcador. Primera ocasión desperdiciada, pero no la última. Porque la Canarinha tuvo más ritmo que acierto.
Siempre le faltó un metro para llegar a Brasil. A la media hora, con Martinelli rompiendo líneas en la zaga noruega con un desmarque a la espalda para alcanzar la línea de fondo y colgar el balón al área pequeña, nadie apareció para empujarla. Y el remate de Danilo en la segunda jugada fue para el olvido. Al menos, todavía tenía la suerte de su lado. Noruega, que ya se había asentado en el césped y dominaba el balón con mucha claridad, respondió poco después. Pero Odegaard no acertó ante Alisson, el único que estuvo a la altura en el plantel brasileño.
El capitán vikingo pudo pasar de héroe a villano en minutos. Porque de tener el 0-1 pasó a casi entregar el 1-0. Una pérdida en el área, ante un Vinícius atentísimo que le robó la cartera, pudo costarle muy caro al cuadro nórdico. Pero el delantero del Real Madrid la estrelló en el lateral de la red. La pólvora brasileña estaba mojada y el descanso llegó sin goles. Mientras, Haaland esperaba su momento.
El regreso de vestuarios trajo dos cambios en Noruega que ya le habían dado al equipo una marcha más ante Costa de Marfil: Bobb y Schjederlup, al campo. A Carletto le costó todavía otros 10 minutos de segundo tiempo agitar el partido, con la entrada de un Endrick que pudo abrir la lata en el primer balón que tocó. Pero en el mano a mano, después de un tremendo pase con el exterior de Vinícius, la joven perla brasileña perdonó.
Esos fueron los mejores minutos de Brasil. Y los de Nyland. Porque al pie que le metió al ex del Palmeiras unió una mano providencial a Rayan, a un remate a bajo, y otro paradón a Guimaraes. Seguía el 0-0. Se acercaba la perdición de la Canarinha, que echó el resto con la entrada de Neymar tras la pausa de hidratación. Pero poco pudo hacer el ’10’ para revertir el ‘efecto Haaland’.
El regreso de vestuarios trajo dos cambios en Noruega que ya le habían dado al equipo una marcha más ante Costa de Marfil: Bobb y Schjederlup, al campo. A Carletto le costó todavía otros 10 minutos de segundo tiempo agitar el partido, con la entrada de un Endrick que pudo abrir la lata en el primer balón que tocó. Pero en el mano a mano, después de un tremendo pase con el exterior de Vinícius, la joven perla brasileña perdonó.
Esos fueron los mejores minutos de Brasil. Y los de Nyland. Porque al pie que le metió al ex del Palmeiras unió una mano providencial a Rayan, a un remate a bajo, y otro paradón a Guimaraes. Seguía el 0-0. Se acercaba la perdición de la Canarinha, que echó el resto con la entrada de Neymar tras la pausa de hidratación. Pero poco pudo hacer el ’10’ para revertir el ‘efecto Haaland’.
Moría el partido, pero seguía intentándolo la pentacampeona del mundo. Solo un gol le separaba de la prórroga, de seguir creyendo. Pero Haaland dio la estocada definitiva: en el 90′, el delantero del Manchester City clavó en la cepa del palo largo un zapatazo imposible para Alisson. Se desató la euforia en el fondo de la afición noruega, aunque todavía hubo tiempo para una más: al despejar un balón aéreo, Ostigard le metió el codo en la cara a Casemiro y el árbitro señaló penalti. Lo lanzó Neymar para hacer el gol del honor y despedirse de Brasil con el final más triste posible a su brillante trayectoria en la verdeamarela. Noruega jugará los cuartos de final, en los que ya espera a México o Inglaterra.
Notiespartano.com/20Minutos


