Nuestro país atraviesa horas complejas, pero en el corazón de nuestra gente sigue viva la voluntad de superación. Hoy, Venezuela nos convoca al reencuentro. Es el momento de la reconciliación, de entender que para levantar a nuestra nación todos somos absolutamente necesarios y nadie sobra.
No olvidemos nuestra historia: los mejores años de nuestra democracia fueron producto de un gran acuerdo nacional. Fue la unión de todos los sectores lo que nos permitió construir un país con calidad de vida. Ese es el espíritu que debemos rescatar.
La reconstrucción nacional exige recomponer al país dejando atrás las divisiones y sumando las mejores voluntades, guiados por el trabajo honesto y la vocación de servicio.
Asumamos con firmeza y madurez el deseo de recuperar a Venezuela. El éxito dependerá de nuestra capacidad para unirnos, porque esta gran obra nos necesita a todos sin excepción.
ProfesorMorelRodríguezAvila


