
Llenos de júbilo y alegría cientos de marabinos asistieron desde tempranas horas de la mañana, de este martes 25 de febrero, a la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, para elevar sus oraciones y agradecimientos por el acontecimiento histórico de la canonización del Dr. José Gregorio Hernández.
La noticia largamente esperada por los devotos zulianos llenó los corazones de emoción y gratitud ya que se convierte en el primer santo venezolano reconocido por la Iglesia Católica Universal.
El Papa Francisco, en un comunicado público, autorizó la canonización del beato José Gregorio Hernández, aprobando los votos favorables de la Sesión Ordinaria de los Padres Cardenales y Obispos miembros del Dicasterio para las Causas de los Santos.
Sobre las 10:00 a.m. los fieles católicos empezaron a llegar a la Basílica para asistir a la eucaristía y celebrar unidos en oración, pidiendo la bendición de Dios sobre ellos mismos y sobre el mundo entero.
Así lo dijo Ramona González de 69 años de edad, creyente y devota del ahora santo, quien contó con mucho fervor la intersección que vivió, “he recibido el milagro de José Gregorio Hernández en el parto de mis gemelas, siempre le pedía a él (…) le agradezco también de todas las enfermedades que he pasado, cáncer, diabetes y siempre lo tengo a él en mi corazón”.
Para muchos, el «Médico de los Pobres» es un mediador en momentos de enfermedad y dificultad, y su canonización es vista como una confirmación de su santidad.
Por su parte, Xiomara Urdaneta, otra servidora que también asistió la mañana de este martes a recibir la santa misa junto con su hija mayor, comentó entre lágrimas el milagro que le sucedió, “estoy operada de cáncer de piel en la oreja, vaso celular, y ya estoy sana en el nombre de Dios, siempre le he pedido a José Gregorio en cada caso y cada enfermedad por mi mamá, por mí, por todos, somos muy devotas de él”.
La profesora Gisela Quijada, rectora de la Universidad Dr. José Gregorio Hernández, en Maracaibo, vestida con una blusa que llevaba estampado el rostro del beato, expresó su voluntad y entusiasmo ante esta revelación: «Pues nuestro epónimo hoy nos está llenando de alegría, de júbilo, nos está regalando a nuestro país la posibilidad de hacer cosas maravillosas, porque él es un ejemplo de ser humano y es lo que tenemos que tomar de él”.
La veneración al santo doctor está profundamente arraigada en el corazón de los marabinos, su imagen presente en hogares, negocios y centros de salud, es símbolo de esperanza y consuelo.
Niglenys Carolina Huerta Mejías, quien hizo acto de presencia en la eucaristía por parte de la Universidad Católica Cecilio Acosta, quiso dar su testimonio referente a una situación difícil que afrontó: “Él tuvo un pequeño milagro conmigo en el momento que salí embarazada, por las circunstancias no pude lograrla, pero me dio el milagro de que sí puedo tener la posibilidad de ser mamá”.
Del mismo modo, José Gregorio Madueño Villalobos, también docente de la Universidad Dr. José Gregorio Hernández y del Instituto Tecnológico Universitario Readic (UNIR) mencionó la inmensa alegría que siente como católico y fiel servidor, al igual que todos los venezolanos después de la sorpresa dada por el Papa Francisco: «Llevo su nombre también por devoto, mi mamá hizo una promesa, a los seis meses de nacido me llevo a Isnotú para cumplir esa promesa y ponerme su nombre».
Enaltecer el trabajo, la humanidad y la caridad de este hombre es un reconocimiento a su obra y a su legado de amor al prójimo. La canonización del Dr. José Gregorio Hernández es un motivo de orgullo para todos los venezolanos, y especialmente para los zulianos, quienes lo consideran un hijo ilustre de esta tierra. Su ejemplo de vida seguirá inspirando a generaciones futuras, y su intercesión será un bálsamo de consuelo para quienes acudan a él con fe y devoción.
Notiespartano/versiónfinal