El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama concluye que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y su «entorno más cercano», esto es, sus dos hijas, Laura y Alba, como los «beneficiarios finales» de toda la operativa de mordidas puesta en marcha supuestamente por el exdirigente socialista en su trama de «tráfico de influencias» ante entidades públicas.
En el auto en el que se imputa a Zapatero, dentro de una investigación liderada por la Fiscalía Anticorrupción que lleva meses gestándose, el magistrado establece que el «análisis financiero» realizado permite concluir que la compañía de su socio Julio Martínez Martínez, Análisis Relevante, ingresó dinero de Plus Ultra y pagó «la mayor parte» a Zapatero y a la empresa de sus hijas; un total de 730.535 euros.
Por otro lado, «el Gate Center habría enviado 352.980 euros» al expresidente y otros 171.727 euros a la agencia de marketing de sus hijas, Whathefav. Otras sociedades «del grupo Thinking Heads, vinculado a Daniel Romero-Abreu Kaup», habría pagado a Zapatero 681.318 euros y otros 12.297 a la compañía de sus hijas. En conjunto, las sumas que cobró el entorno de Zapatero ascenderían a 1.948.857 euros, de acuerdo con la investigación.
Pero los movimientos financieros no terminan aquí, sino que las pesquisas han detectado también «transferencias relevantes a cuentas» de Laura y Alba Rodríguez, así como «adquisiciones patrimoniales y cancelaciones anticipadas de préstamos». Todo esto reafirma, dice el instructor, la «utilización personal de los fondos obtenidos» por la trama de tráfico de influencias.
Las conclusiones de la investigación a cargo de agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), se han obtenido a partir de conversaciones intervenidas, correos electrónicos, reuniones institucionales, contratos, pagos y flujos financieros, lo que, para el juez, «permite sostener que José Luis Rodríguez Zapatero ejerce un liderazgo efectivo sobre una estructura diseñada para ejercer influencias ilícitas, obtener decisiones administrativas favorables y encubrir las contraprestaciones económicas mediante contratos ficticios». El expresidente, afirma el auto, ha sido el «principal beneficiario final y supervisor último de la operativa».
Notiespartano.com/20Minutos


