Unas 890.000 personas, equivalentes al 4,48 % de la población adulta de Venezuela, manifestaron su intención de emigrar del país, de acuerdo con el más reciente estudio de Anova Policy Research.
El informe, titulado «Venezuela post 3E, persistencia de la intención de migrar y efectos sobre el capital humano», fue coordinado por el economista Omar Zambrano y señala que 249.000 personas, cerca del 28 % de quienes expresaron deseos de emigrar, ya cuentan con planes concretos para salir del país en el corto plazo.
La proporción representa una reducción frente a 2025, cuando la intención de emigrar alcanzaba 4,98 % de la población adulta. Sin embargo, Zambrano señaló que la disposición a migrar continúa pese a la mejora registrada en las expectativas económicas después del 3 de enero.
Los resultados de la encuesta muestran que las personas con intención de emigrar presentan, en promedio, un mayor nivel educativo que el conjunto de la población adulta.
Mientras la escolaridad promedio nacional se ubica en 10,49 años de educación formal, entre los potenciales migrantes alcanza 12,05 años.
Según las estimaciones citadas por Zambrano, si únicamente salieran del país quienes ya tienen planes concretos de emigración, Venezuela perdería 1,31 % de su población adulta y 1,51 % de sus años de educación, equivalentes a unos 2,61 millones de años-educación.
En un escenario en el que emigraran todas las personas que actualmente manifiestan deseos de hacerlo, la pérdida alcanzaría 4,68 % de la población adulta y 5,05 % del capital humano, lo que representa unos 8,75 millones de años-educación.
El estudio señala además que la intención de emigrar está presente en distintos niveles de ingreso, aunque las personas con capacidad para cubrir la canasta alimentaria tienen 18,3 puntos porcentuales más de probabilidad de contar con un plan concreto para abandonar el país.
La investigación también identificó una relación entre los vínculos familiares en el extranjero y la existencia de planes concretos de emigración.
Entre quienes desean salir de Venezuela, 48,6 % de las personas que tienen familiares en el exterior ya cuenta con un plan definido, frente a 24,3 % entre quienes no tienen parientes fuera del país.
El empleo también aparece asociado con la intención de migrar. De acuerdo con ANOVA, tener un trabajo regular incrementa en 22,2 puntos porcentuales la probabilidad de que una persona que desea emigrar tenga un plan concreto para hacerlo.
Zambrano atribuyó este comportamiento a las condiciones del mercado laboral venezolano y sostuvo que la precariedad de los ingresos puede llevar a que el empleo sea utilizado principalmente como una fuente de subsistencia y para financiar los planes migratorios.
El economista consideró que una reducción sostenida de la migración requeriría, entre otros factores, estabilización macroeconómica, recuperación del poder adquisitivo de los salarios, generación de empleos productivos y un entorno institucional y económico estable.
Notiespartano.com/BancayNegocios


