El Banco Central de Venezuela (BCV) retomó este viernes la publicación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tras varios meses de silencio estadístico, revelando que la inflación acumulada en los dos primeros meses del año alcanzó 51,9%, con un incremento de precios de 14,6% en febrero y 32,6% en enero.
La información oficial confirma que Venezuela acumula once meses consecutivos con tasas de inflación de dos dígitos, siendo la de enero la más elevada en ese período y la más alta registrada en exactamente tres años, según las cifras del organismo emisor.
El sector de alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que experimentó el mayor encarecimiento en enero, con un alza del 36,6%, mientras que en febrero el rubro de comunicaciones lideró las subidas con un incremento del 22,3%.
Devaluación y presión cambiaria
Expertos consultados atribuyen el repunte inflacionario al aumento de la cotización del dólar estadounidense, principal referencia para fijar precios de bienes y servicios en el país, una de las secuelas persistentes de la hiperinflación que Venezuela sufrió entre 2017 y 2021.
En los dos primeros meses del año, el precio del dólar en el mercado oficial de divisas pasó de 301,37 a 417,35 bolívares, lo que representa un alza del 38,4% y una devaluación del 27,7% de la moneda local frente a la divisa norteamericana.
Crecimiento económico en medio de sanciones
Paradójicamente, el miércoles el BCV informó que la economía venezolana creció un 8,66% durante 2025 en comparación con el año anterior, tras registrar un aumento del producto interno bruto (PIB) del 7,07% en el cuarto trimestre. Según el ente emisor, se acumulan 19 trimestres consecutivos de crecimiento, en un contexto de «circunstancias externas excepcionales, marcadas por las sanciones y restricciones financieras impuestas contra Venezuela».
Las cifras se conocen en momentos en que el gobierno venezolano exige a Estados Unidos el levantamiento total de las sanciones, que han sido parcialmente relajadas este año a medida que avanzan los acercamientos bilaterales. Este jueves, ambos países anunciaron el restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas y consulares, tras siete años de ruptura, dos meses después de que la nación norteamericana capturara en territorio venezolano a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
La reactivación de los vínculos diplomáticos abre interrogantes sobre el futuro de las medidas coercitivas y su impacto en la economía venezolana, que enfrenta el desafío de contener la escalada inflacionaria mientras intenta consolidar la recuperación productiva.
Notiespartano.com/Sumarium


