En el marco del operativo de Semana Santa, Wilbany León, director de la Escuela de Motoprevención, advirtió que la situación en las carreteras venezolanas es crítica, ya que los motorizados representan actualmente el 70% de las víctimas fatales por accidentes de tránsito. Para el especialista, frenar esta racha de siniestralidad no depende de medidas superficiales, sino de una transformación integral en la cultura técnica y ciudadana de quienes conducen dos ruedas en el país.
El vacío en la formación técnica
Durante su intervención en Unión Radio, León subrayó que el sistema educativo actual es deficiente, lo que obliga a los conductores a buscar formación por vías privadas ante la falta de iniciativas gubernamentales sólidas.
Explicó que la seguridad no se limita a usar el casco o respetar la luz roja, sino que exige conocimientos avanzados sobre física y maniobrabilidad, como el control de ángulos ciegos o la gestión del efecto Venturi, que es la peligrosa succión de aire que generan los vehículos de carga pesada. Según su visión, existe un grupo de motorizados responsables dispuestos a aprender, pero que se encuentran desamparados por la falta de espacios académicos adecuados.
La necesidad de sanciones severas
En cuanto al cumplimiento de las normas, León fue tajante al señalar que la conducta de los conductores difícilmente cambiará sin un castigo económico que realmente impacte su presupuesto. Afirmó que, mientras no existan multas con montos significativos, la anarquía seguirá predominando en las calles.
Aunque reconoció que algunos municipios ya están implementando legislaciones más estrictas, lamentó que la respuesta de la ciudadanía suela ser el rechazo en las redes sociales en lugar de una aceptación consciente sobre la importancia de salvar vidas a través de la disciplina vial.
Notiespartano.com/ElImpulso


