La gente de la Otra Sabana el pueblo del Gobernador Morel Rodríguez no había sido beneficiada en el devenir del tiempo y lo sabía el mandatario regional que no podía irse del mando sin dejar obras importantes a su pueblo. Por eso decidió construirle a su gente una casa de cultura con un multicentro de informática para que su gente tuviera a acceso a la información y a la formación con el nombre de “Cruz Avila Mujica” y que los habitantes de Margarita llaman Complejo Cultural “La Auyama”.
La gobernación adquirió el terreno al lado de la casa de Santo Chilo para iniciar esa obra tan trascendente para la cultura y el 24 de mayo de 2012 se inauguró el Complejo Cultural Cruz Avila Mujica en honor al poeta libertario de La Otra Sabana. Ese nombre lo pidió el mandatario regional para rendir honores al poeta de su pueblo que con obras poéticas como: Libertad dudosa, Rendijas del tiempo y Los Rieles del silencio dejó huellas de su profundo apego a la libertad, de su defensa de las clases más pobres y fue una voz de los que no tienen voz. Su inclinación a la defensa de la gente de su pueblo fue su norte y por eso plasmó en su poesía. A éste poeta roblero había que rendirle tributo por su trayectoria como educador en Anzoátegui donde el hijo de Nicolás Avila Martínez y de Alejandra Mujica hizo su apostolado como formador de juventudes.
A partir de ese momento tuvo la gente de La Otra Sabana no solo su Complejo Cultural, sino que con su cancha deportiva y su iglesia Nuestra Señora del Carmen tendrían los habitantes de La Otra Sabana cubiertos la formación atlética de sus pobladores, el espíritu religioso y la formación cultural.
El Complejo Cultural “Cruz Avila Mujica” nació con la idea de humanizar la cultura de La Otra Sabana y se le entregó como sede a la Orquesta Sinfónica de Nueva Esparta que era gerenciada en esos tiempos por el Maestro Felipe Izcaray como Presidente de la Fundación Sistema de Orquestas Juveniles a Eugenio Franco como Presidente de la Fundación Orquesta Sinfónica Local y a Marisela Camino de Usuriaga como Coordinadora de ese espacio cultural. Así arrancó el Complejo Cultural “Cruz Avila Mujica” para satisfacción no solo del pueblo de La Otra Sabana sino de todo el estado Nueva Esparta porque junto al Complejo Cultural “Lárez Granados” de Juan Griego, “La Casa de la Cultura “Ramón Vásquez Brito” de Porlamar, El Centro de Artes “Omar Carreño de La Asunción y el Conservatorio de Música y Danzas “Alberto Requena” de Los Robles forman un cuarteto de espacios culturales que junto a los espacios públicos de Nueva Esparta como el Anfiteatro “Jesús Avila” de Los Robles y el Anfiteatro “Víctor Cedeño” de Pampatar y las casas de cultura del resto de los municipios de la región conforman espacios importantes para la difusión y formación cultural de los neoespartanos.
Con ese espacio cultural los vecinos de La Otra Sabana han debido integrarse hace tiempo a las actividades no solo como participantes de las actividades culturales, sino como como integrantes de las actividades que podrían realizarse en esos espacios y eso no ha ocurrido así, porque al final del cuento los que menos participan de las actividades culturales son la gente del pueblo de Cruz Avila Mujica y al parecer terminó en manos del Gobierno Nacional una casa ideada para servir a los Otrasabenenses que siempre le pidieron al mandatario Morel que hiciera una obra cultural para su pueblo y que en su oportunidad Morel expresó “no puedo terminar mi gestión como mandatario sin hacerle un espacio cultural al pueblo donde nací”.
Con el Complejo Cultural “Cruz Avila Mujica” ganó la cultura margariteña otro espacio importante para el desarrollo cultural insular y da pie para abrir las compuertas del conocimiento para los habitantes de esa comunidad y la idea inicial de tener un infocentro fue fabulosa porque permitiría a los estudiantes de La Otra Sabana y a los nuevos vecinos del Complejo habitacional “La Auyama” tener la posibilidad de investigar por la vía de internet y si era posible hacer una pequeña biblioteca para que los estudiantes de esa parte de Los Robles tuviera acceso a la información.
Cada vez que se realizan las Sesiones Solemnes en Homenaje a la Virgen del Carmen en la comunidad de La Otra Sabana ese es un tema obligado y donde el espíritu del poeta Cruz Avila Mujica de Chu Mujica, de Trino Rosas, de Chico Pía, de Melchora, de Nicolás, de Miguel Rodríguez, de José Chivo, de Rolé, de los Charros Avila Benito y Matilde, de Pedro Suárez, de Carmito, Perucho Dubén, Tacho González, de Florencia, de Cucho, de Jesús González, de Miguelina, de Alberto Requena, de Juan Turkali, de Concho Millán, de Jorge Marcano y de tanta gente buena que integraron esta valiosa comunidad salen a relucir en sus reclamos imaginarios que Francisca y Evarista como líderes de esa comunidad traducen porque en verdad esa Casa de la Cultura de quienes menos es de su pueblo. Sería cuestión de que los directores de Cultura de la Gobernación le metan la lupa al funcionamiento de ese espacio porque al parecer se lo entregaron a las orquestas de Nueva Esparta y aquí cabe la pregunta “Y dónde queda el pueblo de la Otra Sabana”.
Dios quiera que ese Complejo Cultural “La Auyama” se convierta no solo en un espacio para la actuación de las orquestas, sino para la investigación con una biblioteca para que los niños de esta comunidad pueden tener acceso a la información digitalizada y a los libros como material de consulta.
Y que más nunca los estudiantes de La Otra Sabana y del complejo habitacional La Auyama tengan la necesidad de salir a Los Robles o las bibliotecas de Pampatar en busca de información para sus tareas escolares. Ese Complejo Cultural que fue ideado por el Gobernador Morel Rodríguez Avila tuvo no solo la intención de hacer crecer la cultura musical, sino de avanzar en el mundo de la lectura y la investigación para formar una generación de relevo que siga el ejemplo de Cruz Avila Mujica un poeta de alta factura que trascendió en la educación y en la poesía.
Cada 16 de julio cuando se celebra en Venezuela el Día Nacional del Policía desde hace 79 años y que está ligada en nuestro país al Ejército, a los transportistas y a los pescadores y que en España se celebra el 16 de julio y que suele estar vinculada a la mar y a la actividad pesquera, en La Otra Sabana del Municipio Aguirre también se le rinde honores a la virgen de los navegantes que fue la protectora de Pachico y Facundo Rojas, dos de los grandes pescadores de esta pequeña porción de Aguirre.
Esperemos que esa situación con la Casa de la Cultura “Cruz Avila Mujica” se corrija y que no se convierta en un espacio privado para los ricos de Nueva Esparta como el Museo “Francisco Narváez” que ahora es un espacio para la élite cultural de Margarita con el aval del Alcalde de Mariño que contribuyó con su apoyo al desbarajuste gerencial del ex Gobernador Alfredo Díaz que le entregó ese espacio de la cultura mariñense a un grupo de la cultura margariteña que vetó a los porlamarenses de su obra máxima de la cultura. Esas son las cosas que son inaceptables cuando se le cercenan los espacios culturales a los pueblos y como dijo Ángel Félix Gómez “Las reservas morales que decimos poseer no hay que amurallarlas en tabernáculos exclusivistas, hay que salir con ellas a la calle y demostrarle a propios y extraños que esto no es un simple juego intelectual, sino que es un frente de lucha popular para el rescate de la cultura neoespartana”.
Ahí está la Casa de la Cultura “Cruz Avila Mujica” momificada y convertida solo en un espacio para sinfónicas y otros actos culturales donde el pueblo de La Otra Sabana no tiene acceso porque no tiene la formación para esas actividades. No fue concebida solo para la exclusividad musical, sino para que la gente del pueblo también accediera a distintos eventos que tienen que ver con la formación ciudadana y su biblioteca tecnológica quedó guardada para la posteridad como un gigante dormido.
Es el mismo caso del Museo Narváez donde al pueblo lo dejaron fuera de acción cuando la filosofía inicial de estos espacios es la formación de las comunidades y del ser humano, pero pareciera que la esencia filosófica no importara nada.
Ahí viene la pregunta, y que pintan estas casas de cultura para las comunidades si no tienen destinadas y planificadas actividades para su gente.?. Y cómo dijo Efráin Subero en su ensayo “La vida del hombre comienza por suplicios”: “Todo es igual al final de cada día. Todo es igual al final de todos los días, porque es la comidilla, y que para colmo de males ha tenido que padecer a alguno de ellos, se consuela con reencontrar lo intemporal, lo que no tiene moda”. Y a lo que yo me pregunto, para qué tenemos casas de culturas cuando al final no queda nada para la gente llana, el pueblo que vota y no termina por cobrar ni siquiera para su formación como pueblo.
Encíclica/ManuelAvila


