Jajajaja Bendición Madre, estos muchachos amanecieron desde temprano celebrando tu cumpleaños, enviando mensajes por las redes, que maravilla, realmente eres nuestra fuerza, nuestra historia, nuestro primer amor, pero sobre todo nuestro mayor ejemplo.
Doña Rafaela, hoy, al contemplarte y mirarte por el retrovisor de la vida, no veo sólo a una madre de 97 años, veo a esa mujer aguerrida, que con inteligencia, con tesón, que junto a nuestro señor padre, Emiliano Valdez, (quien llegó al Grado 33, que es el más alto y honorífico otorgado a quienes han demostrado un profundo compromiso filosófico y ético en la Logía Masónica).
Ustedes con mucho esfuerzo levantaron esta Familia con principios y con valores, de la que me siento grandemente orgulloso, y por quien daría la vida toda, la vida entera sin pensarlo. Ahí está ella, risueña y altiva, con los brazos abiertos esperando a sus hijos, a sus nietos y bisnietos.
Ella, la mujer que nos enseñó a amar, a querer, a respetar y a ser agradecidos, la que siempre nos entiende y nos acompaña, y en los momentos dificiles ha destacado su fortaleza, la ternura que representa, convirtiéndose en la historia viva de la familia, ella es un faro de valores, resiliencia y de gratitud incondicional que nos sigue dando los mejores consejos, ya que al final forman parte de lo que ha sido su vida.
Noventa y siete años es fácil decirlo, pero yo se todo lo que ahí detrás de ellos, son años de esfuerzos, de luchas constante, de sacrificios silenciosos, de esos que sólo ella sabe y lleva por dentro, que con sus tiernas manos cuidaron y alimentaron, como no tener presente sus abrazos que en los momentos más difíciles y los días más oscuros me salvaron. Se todo lo que hiciste, de tus esfuerzos, para que tus hijos tuviéramos el bulto, los cuadernos y los lápices del colegio; para que nunca nos faltará nada en la mesa, aunque a veces a ti te faltará todo. Sé de tu corazón grande, que aún hoy sigues preocupándote más por tus muchachos que por ti misma.
Mamá he hecho una vida, tengo una familia, tengo esposa, hijos y nietos, a quienes les he inculcado lo que nos enseñaste en casa con Papá, pero me cuesta mucho describir todo lo que significas para mi. Rafaela, no sólo eres mi madre, a ti me debo, eres mi historia, mi primer amor, eres digna del mejor ejemplo a seguir, eres un valuarte, eres mi todo. Gracias, muchas gracias mamá por haber insistido en enseñarme a ser quien soy, a ti me debo, creiste en mi, apostaste a mi, cuando ni yo mismo lo hacía. Esa manera dulce que tenías para reprenderme, para hacerme entender las cosas de una manera sencilla, me regañabas con esa elegancia, te tomabas tu tiempo para darme esos sabios consejos llenos de amor, te doy las gracias por esa perseverancia y fe inquebrantable, por ello, todo lo que soy es por ti.
Madre te amo con todo lo que tengo, con todo mi corazón, con todo lo que soy, te lo doy todo y me quedo corto. Le pido a Dios que me deje tenerte por muchos años más, para seguir disfrutando ese remanso de ternura y sabiduría que eres, para abrazarte y seguir un día tras otro diciéndote lo mucho que te amo.
Te deseo un día fantástico, alegre, festivo, que en tu rostro esté siempre presente la más Bella de las sonrisas. Que tu corazón siga lleno de felicidad y gratitud, quiero que sepas que mi amor y admiración es para ti.
Madre tengo una deuda contigo que jamás podré compensar. Bendición Mamá.
Tu hijo Siempre, Mario.
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