Morel derrotó a tres poderosos ejércitos por Ángel Ciro Guerrero

A la hora del análisis, crudo por lo sincero, es de responsables aceptar que el triunfo de Morel en los comicios del reciente 21-N tiene muchos significados.

Todos importantes, fundamentales, históricos igualmente en la vida política insular.

Entre tantos destaca una verdad tan grande como un templo: el nuevo gobernador de Nueva Esparta luchó contra tres grandes y bien artillados ejércitos que trataron, por supuesto, de cerrarle el paso a todo trance: El gobierno nacional, el gobierno regional y los tradicionales adversarios, aquéllos que aún no han entendido que dentro de la democracia, el pluralismo es asunto de capital importancia; que no le perdonan ser el líder de la democracia insular, el más experimentado de todos los gobernadores que los neoespartanos hayan tenido y el verdadero modernizador de Margarita y Coche.

Visto está: A esos tres poderosos ejércitos los derrotó liderando la verdadera mayoría popular que, decidida, le confió el rescate de Nueva Esparta  

Las estrategias de Morel fueron correctas, bien planificadas. Basando su mensaje en verdades, contrastando realidades y por, su sencillez, pero comprobada eficacia, en muy poco tiempo, desde que anunció su candidatura ante un grupo de pescadores en Playa Valdés, logró posicionarse en el primer lugar en todos los sectores y el apoyo no dejó de ser creciente durante toda la jornada electoral. De lo cual damos fe por haber sido testigos muy cercanos, describiendo paso a paso su trajinar los caminos insulares acompañado de multitudes.

El escenario de la batalla, además, duro, problematizado en cualquier sentido. Desde la crítica y debilitada economía, hasta la dolorosa y muy peligrosa situación social. Sin dejar de lado el daño terrible que ocasiona la pandemia.

En suma, una Venezuela adolorida de tantas puñaladas infringidas dado el pésimo manejo de los asuntos nacionales por parte del gobierno central y en lo regional consecuencia de quienes, en los últimos ocho años, nunca entendieron lo que es saber gobernar, ni el correcto modo de hacer política y qué significa tener sensibilidad social.

Ya  los analistas han comenzado a precisar que la victoria de Morel fue rotunda, extraordinaria: La Gobernación del Estado. Mayoría en el parlamento insular. Mayoría en las alcaldías y mayoría en los consejos municipales.

Triunfo muy decidor y, definitivamente evidencia de la fe y la confianza que la sociedad insular le tiene a Morel.

Esto alegra porque demuestra que todos los sectores, la margariteñidad, mejor, lo acompañarán, sin duda, en su gobierno, que lo será de puertas abiertas, de diálogo, de mancomunado esfuerzo y sacrificio permanente para lograr la recuperación económica, el mejoramiento social.

En fin, concretar el rescate del perdido progreso y desarrollo neoespartano.

Un anhelo colectivo, sin duda alguna, que el pueblo sabe perfectamente que Morel podrá lograrlo, porque es de los hombres que sí honran la palabra empeñada..

Por lo pronto, tal como lo dijera el joven y, por eficiente, reelecto alcalde de Maneiro, Morel David Rodríguez Salcedo, “a Nueva Esparta retornó la alegría, se aprecia en la calle”. Y Osiris Rodríguez, bedel en una escuela; mujer que ha sido padre y madre de dos jovencitos especiales, dejó bien claro lo sucedido

“El triunfo del profesor Morel significa el regreso de la democracia a Coche y Margarita”.

ÁngelCiroGuerrero

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