Estudiantes desmotivados tras no celebrar sus graduaciones

Cada meta cumplida da paso a una celebración. Sin embargo, debido a la pandemia, las celebraciones fueron postergadas o en todo caso celebradas de otra manera. Es por eso que niños no tuvieron fiesta de graduación, actos de promoción o lamentablemente no fueron parte de ciertas tradiciones escolares.

Para la psicóloga infantil Marianella Tocoy esto presentó en los niños «una desmotivación emocional».

La especialista explicó que «terminar un año escolar es un logro sobre todo cuando son niveles avanzados. El no poder celebrar esto con un acto puede generar tristeza, porque los niños siempre querrán y merecen ser celebrados”,

Agregó que “cuando están en estas edades es necesario recordarles lo importante que son y lo gratificante que es alcanzar metas, para así motivarlos a cumplir más objetivos».

Sin celebrar

Asimismo, expresó que «tal vez a los más pequeños no les afectó por no estar al tanto de esto, mientras que para un niño que pasó a primer año o un adolescente que se graduó del liceo fue algo desmotivante, porque soñaron con este momento desde el primer día de clases».

La doctora Tocoy comentó que los sentimientos del niño varían de su relación con la escuela. «Para aquellos que tienen grandes círculos de amistades y disfrutaban estar en el colegio fue triste no poder compartir ese momento con sus compañeros, pero para aquellos que no les gustaba su ambiente escolar por razones personales. El no asistir a estos eventos les pareció un alivio».

Por otra parte, el psicólogo estudiantil Rafael Villegas señaló que «el no cumplir con estas celebraciones o con las conocidas tradiciones como rayarse la camisa. La última campana escolar, entre otras, efectivamente afectó a los estudiantes. Principalmente les causó tristeza si esperaban esto con ansias».

«No se considera como algo que les dolió gravemente ni que ocasionó un cambio a largo plazo. Sin embargo el simple hecho de que el colegial haya estado triste ya necesita ser tratado», dijo

Argumentó que «tal vez no tuvieron el evento con la gran magnitud, pero en casa se pudo dibujar la situación con una cena familiar. Una graduación improvisada, cualquier actividad que hiciera sentir al niño o adolescente como alguien importante que cumplía una gran meta. Aplaudir estos logros es de suma importancia».

¿Cómo actuaron los padres?

La familia Rivas Contreras al no poder cumplir el deseo de ver a su hijo de 6 años con una toga y un birrete en su promoción de preescolar optaron por hacerle una graduación familiar al pequeño.

«Le pusimos su uniforme de primer grado, y tal como pasa en estos actos dijimos su nombre completo y le dimos su diploma. Se tomó fotos y luego almorzó su comida favorita, era lo menos que podíamos hacer por él», comentó la madre del niño, Carolina Contreras.

Mientras que «Leo» de 12 años, quien recientemente fue promovido al primer año de bachillerato, explicó que para él fue triste no tener acto de graduación ya que tenía planes con sus amigos.

«Teníamos pensado muchas cosas por hacer, fue triste no lograrlas», igualmente confesó que algunos de sus compañeros, que son vecinos, se rayaron las camisas blancas y por la cuarentena obligatoria él no pudo hacer eso.

Por otro lado, Brayan Goncalves, de 18 años relató como un «golpe bajo» el no tener graduación como bachiller puesto que el deseo de todo liceísta es escuchar su nombre al momento de recibir su diploma como bachiller de la república.

“Sueñas con ese día desde que te pones por primera vez la camisa azul”, señaló.

DATO

La psicóloga Marianella Tocoy explicó que es de máxima importancia conmemorar este tipo de logros ayuda a que los niños crezcan con una mejor autoestima, de esa forma el pequeño crecerá con buenos recuerdos y estabilidad emocional.

Notiespartano/2001

Compruebe también

Venezuela registró 890 nuevos contagios de Covid-19

Venezuela informó ayer jueves, que en las últimas 24 horas el país registró 890 nuevos contagios todos de transmisión comunitaria.