Pantomima política por Manuel Avila

Cuando el pueblo Neoespartano esperaba que la celebración del 23 de enero de 1958 se convirtiera en un escenario pedagógico de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y su relevancia histórica, no ocurrió así. Fue una trastada más de un gobierno sin rumbo que apuesta solo a las ambiciones como una locura del poder que no lleva algún mensaje conciliador y ni siquiera se asoma alguna posibilidad de gobernanza que le dé alguna esperanza al pueblo Neoespartano.

Esa fue otra pantomima política que hizo diana en la cantidad de legionarios prisioneros de ambiciones sin sentido que buscan solo la opción reeleccionista sin contar con la opinión de un pueblo insular que ha visto el desandar atarantado de un gobierno sin dirección. Pareciera que el único objetivo de las autoridades del estado es reelegir al Gobernador en tiempos cuando la sociedad insular busca alternativas para quitarse de encima una propuesta política que fracasó ante los ojos de los neoespartanos.

Los gritos de Unidad espantaron hasta a los alcatraces que dormitaban en el Farallón que sorprendidos por los gritos incoherentes alzaron vuelo en dirección contraria a donde se realizaba el acto político en lo que llamaron el Manifiesto de Pampatar. Un espectáculo proselitista que convocó a la Unidad sin rubor y apegado solo a las ambiciones del mandatario del momento. Es que nadie puede hablar de Unidad si no se convoca a los aspirantes a Gobernador de Estado, pues aún cuando el acto lo organizó la corte del mandatario Díaz, no hay ninguna dudas que si no estaban en el podio el  ex Gobernador Morel Rodríguez y el justiciero Jony Rahal que manifestó su intención desde Perú de participar en las elecciones primarias, no tiene ninguna validez tan anuncio público de la corte gubernamental.

Llamar a la Unidad sin los participantes de Nueva Esparta a la Gobernación del Estado es tirar piedras en la oscuridad para tratar de pegarle una de ellas a la luna. Es solo asomar las intenciones reeleccionistas del ex Alcalde de Porlamar y solo eso. Por eso los que aspiraban nutrirse del acto político con informaciones históricas alusivas al 23 de enero se llevaron la decepción del mes, el chasco del día en un discurso disparatado que solo levantó impresiones distorsionadas hasta de su propia gente. Es que la confusión evidente tejidas en párrafos incoherentes es parte de la angustia de quien no entiende que se le pasó su cuarto de hora sin poder cumplirle a Nueva Esparta.

Lo cumbre estuvo en la conformación de un tinglado integrado por figuras sacadas del sombrero del mago que conociendo la trágica situación de la Margarita, de las llorantinas diarias se empataron en una jugada de preservar por cualquier vía la posición reeleccionista de quien tiene  que convencer a los habitantes de Nueva Esparta de sus aspiraciones reeleccionistas. Y es ahí donde le viene la complejidad del asunto porque los neoespartanos le pedirán cuentas de su gestión y nada hay que mostrar como obras de importancia capital para la región. En ese acto intrascendente donde no quedó ninguna huella de civilidad y de la historia solo se tocó con pinzas la importancia del acontecimiento del 23 de enero de 1958 y se dejó para el recuerdo tan memorable fecha.

Faltó la presencia de los alacranes Bernabé Gutiérrez y Oscar Ronderos para completar la obra teatral de la modernidad política venezolana y donde la ponzoña alacranesca marca la ruta a seguir en pleno proceso de cambios políticos. Sin dudas que aquellos gritos de unidad se perdieron en la bruma de la bahía pampatarense, pues no se trata de gritar más alto, sino de convencer a los neoespartanos que compren un producto que ya fracasó por sus equivocadas políticas.

Venir a Maneiro el único municipio que se salva del desastre gubernamental es entender que esa forma de gobernar de cara a la gente ha sido la fórmula válida para que el pueblo de Nueva Esparta entienda que se puede hacer gestión con escasos recursos económicos. Eso ha debido ser citado por los presentes en el acto que vieron en el Municipio Ejemplar el único espacio que salva la honrilla en un estado atrapado en las redes de la incapacidad gubernamental. Por eso el Alcalde Morel David cuando tomó la palabra lo hizo con resonancia porque con razón en su propio patio le cantó a los asistentes que si vale la unidad, pero sin trampas, sin tramoyas y sin insultos. Y que conste que fue el único protagonista que hizo un paseo rasante por el 23 de enero de 1958 para tocar con la maestría de la palabra un esbozo firme de la historia nacional.  Y no necesitó gritar, ni zapatear, ni manotear ni se angustió con el verbo, sino que paladeó sus palabras, sus citas textuales y su pensamiento crítico para alertar sobre los peligros de dar saltos mortales sin tener alas para volar.

Y es que Maneiro es lo único que nos queda con un modelo de gerencia pública exitosa en la región, razón por la cual pienso que los presentes en su pensamiento terminaron entendiendo que el nieto de Morel lleva el mismo vuelo del progreso y el desarrollo del pater familia. No es porque Maneiro tenga más recursos que los demás, sino porque casta y gerencia no se vende en una botica de pueblo. De eso se trata que los ciudadanos sean capaces de medir la actuación de sus gobernantes en base a gestión porque no llegan los mandatarios al poder a perder el tiempo entre excusas y llorantinas, pues es evidente que las propuestas de gobierno deben cumplirse por encima de todas las cosas.

Qué no crean los magos del podio del acto del 23 de enero en tierra de la sal que el Manifiesto de Pampatar es en definitiva la posición para llamar a unas primarias tramoyadas con la picardía criolla por delante, pues se enfrentan a un hombre con horas de vuelo que sabe cuando las cartas están envenenadas y cuando las espuelas tienen alguna sustancia prohibida que le puede hacer daño a los contendientes. No crean señores que por convocar a primarias ustedes llevarán alguna ventaja, ya que es evidente que cuando salgan al aire las primeras encuestas la ventaja será tan amplia que no le quedará ganas de aspirar a la tan soñada reelección. Por eso escuchen los cascos de los caballos que retumban en los pueblos de Margarita avisando que el progreso vuelve a esta tierra. Eso lo sabe la gente y ya Nueva Esparta habla con claridad, pues es evidente que la aparición del ex Gobernador Morel Rodríguez en escena le devuelve la esperanza a un pueblo que sueña con un futuro mejor.

Es por eso que el espíritu del 23 de enero anuncia cambios importantes en una sociedad espartana que sabe diferenciar a los gobiernos que han tenido las riendas de la región y que no olvidan los momentos de esplendor que vivió Nueva Esparta mientras Morel estuvo en el poder. Margarita y Coche tienen tatuadas en obras la historia viva de un mandatario que dejó un legado importante para que sean los mismos ciudadanos los que determinen los resultados de las gestiones exitosas. Aquí no vale sacar números descontextualizados de la realidad y que solo buscan confundir a un ciudadano consciente de su realidad y que ve con claridad el historial de progreso que circunda la geografía insular.

De manera que con 4 gritos de Unidad, Unidad, Unidad no se le cambia la visión a los insulares, pues la jugada del Alacrán Mayor Bernabé Gutiérrez llamando a primarias establece una conexión definitiva con los alacranes vendidos al proceso. Con esa torpeza de la autoridad máxima de la AD nacional arrastrado a los pies del chavismo se hunde el barco mi querido capitán al mostrar el Piaroa su matrimonio evidente con el Gobernador de Nueva Esparta forma parte de lo que el pueblo viene criticando con fuerzas. Esa es la realidad que se cocina en su propia salsa para dejar dudas en las jugadas realizadas por los que traicionaron a Henry Ramos y se cuadraron con las decisiones mal concebidas del Piaroa.

En política la gente cree que va ganando al realizar jugadas desafortunadas que los marcan como agentes de las autoridades ilegítimas de la AD del Piaroa, pues la elección de Ronderos como diputado nacional estuvo en sintonía con la gente de la revolución. De eso no tienen dudas los margariteños y cochenses que buscan los caminos del progreso y se reencontraron de nuevo con Morel para juntos llegar a La Asunción.

A veces la gente se confunde y lejos de ganar espacios los pierde, pues la estrategia de penetrar Maneiro con su corte, no le deja ninguna buena impresión al Gobernador, pues pisó el único espacio bien gerenciado de Nueva Esparta y donde los ciudadanos tienen la mirada puesta como un modelo de gestión. Tratar de hacer suya la gestión de Maneiro es un error garrafal, ya que es evidente que la marca de fábrica de este gobierno municipal deja algún indicio de cómo se gobernó a Nueva Esparta hasta el 2012. Sin dudas aquí en Maneiro llegó la ola del progreso y son muchas obras plantadas en el Municipio Ejemplar para probar el nivel gerencial de quien entendió la política antes de tiempo.

Esperemos que el avance de las primarias esté marcado por los estudios de opinión que adelantarán lo que dice la sociedad margariteña sobre sus gobernantes y que los que tienen malos pensamientos se vayan quedando limpios de pecado porque saben que tienen al frente a un hombre de estatura que ha navegado en esas aguas largo rato y sabe solo mirando a la gente cuando hay carta marcada. Por eso la diferencia entre los candidatos lo decidirá el pueblo espartano y no hay dudas que sabrán distinguir entre el progreso, el atraso, el desarrollo y la inutilidad pues «El guerrero de la luz escoge a sus enemigos. El sabe de lo que es capaz, no necesita andar por el mundo contando sus cualidades y virtudes. Sin embargo a cada momento aparece alguien queriendo probar que es mejor que él». (Manual del Guerrero de la luz, Paulo Coelho).

ManuelAvila

Compruebe también

El efecto Morel por Manuel Avila

El efecto Morel está en la calle con emociones a granel de la gente que ve una esperanza de progreso del hombre que construyó a Nueva Esparta.