Guaidó cada vez con menos alternativas

La juramentación de la nueva Asamblea Nacional en Venezuela, ahora controlada por el oficialismo, plantea un nuevo escenario político que le deja muy pocas cartas bajo la manga al presidente interino Juan Guaidó. Al no ser parte del legislativo oficialista instalado el 5 de enero, muchos países lo han dejado de considerar como mandatario encargado. La llegada de una nueva administración a Estados Unidos además podría debilitar el terreno que una vez ganó su propuesta ante la comunidad internacional.

La Voz de América consultó a dos abogados constitucionalistas venezolanos, José Vicente Antonetti y Negar Granado. Ambos coinciden en que Guaidó no representa ya una opción de cambio dentro de Venezuela ni fuera de ella. Incluso estiman que se le están cerrando los caminos.

Juan Guaidó “eventualmente” perderá el apoyo

Si bien es muy pronto para lanzar pronósticos sobre cuáles gobiernos continuarán brindando su apoyo a una figura de presidente encargado en Venezuela que represente, formalmente, la posibilidad de un cambio, y cuáles no, varios países asumieron la culminación de las funciones del parlamento elegido en 2015.

“La comunidad internacional tiende a reconocer a quien de facto ostenta el poder en Venezuela. Este es el caso de Nicolás Maduro. Quizás no en principio porque está muy reciente, pero con el paso del tiempo creo que van a tender a respetar lo que es tradicional en materia internacional”, señala José Vicente Antonetti, abogado y periodista venezolano.

Sin embargo, aún varios países del mundo consideran a Juan Guaidó como un mandatario interino, pues al no reconocer la legalidad de las elecciones del pasado 6 de diciembre, asumen la continuidad de la anterior asamblea, por aquello de que el cargo no puede quedar acéfalo.

“Lo que está pasando hoy en día – señala el abogado constitucionalista Negar Granado – es la usurpación por parte del régimen de Nicolás Maduro del Poder Legislativo, y al tomar posesión de la Asamblea Nacional, ese poder también está usurpado porque no tiene legitimidad. Definitivamente hay ahorita una confusión de derecho, porque de acuerdo con el derecho administrativo no se puede dejar vacante el cargo hasta tanto no sea sustituido por otro; pero definitivamente el régimen ha utilizado el instrumento democrático para elegir una Asamblea Nacional y que una sustituya a otra, aunque desde el punto de vista ilegal e ilegítimo”.

El propio Juan Guaidó le salió al paso a estas dudas, durante la juramentación de la Asamblea Delegada fijando su compromiso de continuar en la consecución de la agenda planteada desde 2019 y explicando el principio de continuidad.

“Estamos aquí de pie, a pesar de la persecución, a pesar de las amenazas, a pesar del miedo que pretende infundir una dictadura, a pesar del show que están haciendo en el Palacio Federal Legislativo secuestrado por una dictadura de un proceso que nadie reconoce”.

Un legislativo sin poder legislador

Si dentro de Venezuela entender la cohabitación simultánea de tres asambleas nacionales en el pasado, resultaba confuso; la comunidad internacional ahora se pregunta cuál será el papel de la autodenominada “asamblea delegada” juramentada recientemente por Juan Guaidó y algunos de los diputados electos en 2015 que decidieron continuar a su lado. Para los dos legistas consultados, “es un poder sin poder alguno”.

“Desde mi punto de vista, – dice Antonetti – es puro adorno… porque incluso aún en funciones, la Asamblea renunció a su poder legislativo y no de ahorita. Desde hace tres años no se editaron más leyes en Venezuela, independientemente de que tenía la potestad para hacerlo e independientemente de que el Tribunal Supremo de Justicia en Venezuela no le reconociera ningún tipo de actividad legislativa”.

Para Granado, el cese de su período legislativo es algo claro hasta para varios de sus antiguos miembros. “Muchos de los diputados de la Asamblea Nacional de 2015 dejaron de llamarse diputados. Lo que llama la atención es qué va a pasar con los diputados que dejan de ser diputados y dejan de tener inmunidad parlamentaria de esa Asamblea Nacional del año 2015”.

Maduro no tiene nada que perder

En opinión de los abogados José Vicente Antonetti y Negar Granado, si el presidente en disputa Nicolás Maduro no siente que “tiene algo que perder”, jamás va a estar dispuesto a negociar de manera efectiva. “Yo creo que tienen que venir medidas de fuerza – recalca Antonetti – Por ejemplo, si la comunidad internacional realmente apoya la gestión de Juan Guaidó, tiene que detener a las personas que consideran que son delincuentes. Mientras solo sean sanciones económicas, no va a pasar nada”.

Según Negar Granado, “el problema está en que Juan Guaidó a lo interno no ha podido gobernar y el reconocimiento internacional solo le da un “reconocimiento internacional”, sin poder ejercer efectivamente las funciones presidenciales”.

VOA: Entonces, dentro de Venezuela, ¿qué rol juega Juan Guaidó?

José Vicente Antonetti: “[Es una figura]. A lo externo también lo es. Desde mi punto de vista, se le ha permitido que administre algún tipo de propiedad de bienes, como Citgo, y evidentemente eso ha protegido de que se pierda porque la gestión de Nicolás Maduro, pues, ha hipotecado todo el país; pero hasta ahí se le ha permitido llegar”.

Negar Granado: “Adicional a eso también tenemos que entender que Juan Guaidó no tiene representación más allá de aquellos delegados que pudo designar, que están acreditados en algunos países pero hay otros donde no. Venezuela no tiene representación diplomática porque ni el régimen ha podido mantener una representación diplomática, ni Juan Guaidó tampoco”.

Guaidó frente al nuevo gobierno Biden-Harris
Pero el próximo 20 de enero, Estados Unidos, principal aliado internacional de Juan Guaidó y su agenda como presidente encargado, tendrá una nueva propuesta política en la Casa Blanca, lo que impone nuevas estrategias de conquista. “El llamado, hoy, a la comunidad internacional, que nos ha acompañado en este proceso, es sencillo, es muy sencillo: es respaldar los mecanismos de solución al conflicto, a través de elecciones presidenciales y parlamentarias libres y justas”, así lo señaló el presidente interino Juan Guaidó al solicitar el respaldo de gobiernos internacionales.

Sin embargo, para los abogados consultados, el nuevo gobierno en Estados Unidos supone un regreso a viejas estrategias, “yo creo que habrá un regreso, con variantes, a la política de Barack Obama, que fue la política diplomática, menos confrontacional que la de Donald Trump; pero efectiva en el sentido de buscar presionar una salida para Venezuela”, opina José Vicente Antonetti. “Es así, pero todo debe comenzar con el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino, por parte de Biden y Harris”, afirma Negar Granado… y eso aún no ha ocurrido.

Notiespartano/VOA Noticias

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