Divisas siguen marcando pauta como método de pago pese a masificación del uso de tarjetas de débito

 El gobierno de Nicolás Maduro sigue sin reconocer directamente que el dólar y otras divisas siguen desplazando poco a poco al bolívar como método de pago en el país. Tras una reconversión monetaria y el intento fallido de masificar el petro, las monedas extranjeras, físicas y digitales, son las que dirigen los rumbos de las transacciones comerciales.

El sábado, en una entrevista transmitida por el canal TeleSUR, Maduro anunció frente a las cámaras que “en 2020 77,3 % de las transacciones comerciales se hicieron en bolívares por métodos de pago digital”, eso ante el comentario de quienes cuestionan si hay contradicción “entre revolución y dolarización”.

Sin embargo, al mostrar brevemente la gráfica salieron a relucir dos detalles: solo mostraba cifras hasta noviembre de 2020 (con datos “provisionales” y sin fuente de información) y el 77,3 % mencionado solo representaba al renglón “tarjetas de débito”, sin detallar si era en bolívares u otra moneda.

Proceso paulatino y discreto

En 2019 varias entidades bancarias empezaron a ofrecer productos financieros en divisas, tanto de custodia como de transferencias y pagos, proceso que fue brevemente trastocado por el Banco Central de Venezuela (BCV) a mediados de octubre.

A su vez, y al tiempo que el gobierno de Maduro fue desmontando el control de cambio y equiparando la tasa oficial a la del mercado, las transacciones con tarjetas internacionales comenzaron a ser aceptadas en los puntos de venta del país, aunque el cobro se hace en bolívares al precio fijado por el BCV.

De manera que, a falta de más datos que los mostrados por Maduro, se desconoce el desglose en bolívares y divisas del 77,3 % de operaciones que hubo en noviembre de 2020 con tarjetas de débito.

Bolívares por intercambio

Para el economista Aaron Olmos, además de hacerse la pregunta de cuál es la fuente de los datos de Maduro, “lo que habría que entender es que, mayormente, esos bolívares pagados con tarjetas de débito originalmente fueron dólares que los venezolanos cambiaron”.

A su juicio, lo que podría estarse viendo detrás de esa cifra son operaciones de intercambio de bolívares por dólares. Olmos señala que “no necesariamente todas las personas naturales y jurídicas que reciben dólares directamente como forma de pago, declaran esos ingresos como dólares”.

Estimaciones de la firma Ecoanalítica prevén que entre inicios y finales de 2020 el volumen de transacciones comerciales en divisas aumentó de 60 % a 65,2 %. Maduro señaló que en noviembre 18,6 % de las operaciones fueron hechas con efectivo en divisas.

Y a falta de un proceso de dolarización formal, la escasez de billetes extranjeros de baja denominación hace que los usuarios traten de completar los pagos en bolívares, con transferencias entre cuentas electrónicas de bancos foráneos o con métodos directos como Zelle.

Estos últimos tampoco fueron mostrados -o al menos detallados- en la gráfica que mostró Maduro. Según señaló, en noviembre hubo un 0,7 % de transacciones por transferencias bancarias, mucho menos que en octubre (10,9 %), aunque sin detallar nuevamente si fueron en bolívares o divisas.

Lo más normal es que las personas utilicen más divisas. Lo más lógico es que se trate de más divisas que terminaron siendo bolívares por intercambio y que esos volúmenes que muestran sean por intercambio con divisas o criptoactivos”, dice el economista Aaron Olmos.

El espiral hiperinflacionario que vive Venezuela desde hace 38 meses ha hecho que el bolívar siga perdiendo valor, por lo que las personas buscan refugio en monedas estables, digitales o físicas, que pueden variar dependiendo de la región del país en la que se encuentre.

¿Listos para la «economía digital»?

En la entrevista Maduro afirmó que en 2021 su gestión buscará cumplir la «meta de 100 % economía digital», en la que toda la población sustituya paulatinamente el uso del dinero en efectivo por métodos con tarjetas de débito y crédito, así como cuentas corrientes y de ahorros en divisas.

Aaron Olmos señala que «una economía digital no es solamente utilizar tarjetas, aplicativos o mensajes de texto», sino que para abarcar completamente el término es necesario implementar el uso de herramientas y plataformas digitales, junto con la infraestructura adecuada de internet y energía eléctrica.

Advierte que Venezuela ha avanzado mucho en la digitalización de los medios de pago, aunque no por innovación sino por adaptación a la situación económica, pero que para hablar por completo de una economía digital habría que detallar cómo lo plantearía el Gobierno.

Esperemos que no sean los mismos términos del petro, que ya tiene tres años y no ha funcionado para cubrir una necesidad real de la población, aunque quizás en esa visión de economía digital esté incluido el petro», dice Olmos.

El economista insiste en que Venezuela vive un escenario «multimoneda» en el que las divisas y las criptomonedas coexisten con el bolívar, por lo que no descarta que el Gobierno siga insistiendo con su plan de criptoactivos al tiempo que permita un sistema de compensación bancario que evite tomar el camino de la dolarización.

Notiespartano/Crónica.uno

 

Compruebe también

La hiperinflación confirma que es mejor ahorrar en divisas que en bolívares

Los venezolanos indican que es mejor ahorrar en moneda sólida ya que el Bolívar se …