Willy Meleán fue entregado por uno de sus sicarios

Más de treinta interceptaciones telefónicas, ocho meses de labores de inteligencia y un sicario soplón.

Esos fueron los pilares de la operación que le permitió a la Policía y a la Fiscalía ubicar y abatir, este sábado en la madrugada, a Bernardino Meleán Frontado, alias ‘ El Willy Meleán’, uno de los delincuentes más buscados en el estado de Zulia (Venezuela), quien delinquía en ocho ciudades de Colombia.

El poder criminal que este sujeto había acumulado en Colombia lo habían convertido en un objetivo prioritario para la Policía, especialmente de la Metropolitana de Bogotá, que ya le contabilizaba al menos 12 homicidios y una gran influencia en la localidad de Kennedy.

No es gratuito que el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, hubiera hecho rueda de prensa para confirmar la primicia de EL TIEMPO, y que la alcaldesa Claudia López saliera a celebrar por redes el ‘gran golpe de la policía.’

Imagen

Interceptaciones, soplón y a esconderse

Oficiales de la Sijín de Bogotá y de la Sipol tenían interceptado al venezolano desde  julio, cuando este diario reveló que se les atribuía el asesinato sicarial en Barranquilla de alias ‘El Kike’ a mediados de enero, el triple crimen que se registró un mes después en Ibagué y el doble asesinato en Bogotá.

La Policía empezó a escuchar a varios de sus sicarios hasta dar con el celular de ‘Willy Melian’ y establecer que se movía por la frontera con Venezuela.

Alias Willy- 7 de noviembre.jpg

El dinero que acumuló, producto del narcotráfico, la extorsión a comerciantes y los prostíbulos que manejaba en Colombia, le había permitido comprar varias propiedades en el cinturón fronterizo.

Una de ellas fue una lujosa casona en Ruitoque, una de las zonas más exclusivas cerca a Bucaramanga.

Hombres de inteligencia de la Policía adelantaron varios seguimientos que permitieron identificar con fotografías y videos a los integrantes de la banda en varias ciudades del país, incluidas Bucaramanga y Bogotá.

Además, lograron captar una línea por medio de la cual el cabecilla de la banda daba instrucciones en medio de la guerra que libraba con otra de las estructuras criminales venezolanas que actúa en Colombia: la de ‘Yeico Masacre’.

Para ese momento, un oficial encubierto logró acercarse a un sicario recién reclutado, quien accedió a entregar información de su violento jefe, conocido en el hampa por grabar en video las ejecuciones que ordena.

Uno de esos videos muestra la cruel decapitación de un joven que había ingresado a robar a una de sus propiedades y circuló por redes en 2019. Otro registra la ejecución de dos personas que les habían dado información a las autoridades sobre sus cabecillas.

La información del pistolero, unida a la inteligencia electrónica y en terreno, le permitió a la Policía y a la Fiscalía ejecutar allanamientos en estas dos ciudades y en el exclusivo sector de Ruitoque, en las afueras de Bucaramanga.

De manera paralela, el sicario entregó la ubicación de la hacienda, en Sabana de Torres (Santander),  donde se encontraba Melean con su esquema de seguridad.

El operativo arrancó en la madrugada de este 6 de noviembre, cuando hombres del Comando de Operaciones Especiales Copes llegaron hasta las inmediaciones de la finca (a una hora de Sabana de Torres).

Notiespartano/800Noticias

Compruebe también

Detienen red de tráfico de personas en Delta Amacuro, Lara y La Guaira con nexos en Trinidad y Tobago

Detienen red de personas con fines de explotación sexual en los estados Delta Amacuro, Lara y La Guaira con nexos en Trinidad y Tobago