Plaza Mágica, por Manuel Avila

Cada gobierno que pasaba por Maneiro veía de lejos la transformación del municipio y se limitaban a cortar ramas y a construir aceras y brocales. No se habían fijado en que los espacios públicos y las plazas había que transformarlos. Esas ideas no le entraban en la mente porque su visión retrógrada iba a hacia lo simple, lo pequeño.

Había que darle dimensiones a una realidad municipal que se cocinaba en su propia salsa sin visualizar que en esta parte de Margarita se han residenciado ciudadanos de otras nacionalidades y de la parte central del país en busca de calidad de vida. Esas teorías retrógradas comenzaron a desaparecer con el paso del tiempo y comenzó a visualizarse el desarrollo armónico del Municipio Ejemplar con el empuje de obras que le satisfagan a los ciudadanos sus necesidades principales. De esa forma la construcción de centros comerciales y grandes urbanismos trajo consigo un conglomerado de ciudadanos de primera que empezaron a exigir mejores servicios públicos para sentirse en otra parte de Venezuela.

La idea de alumbrar los espacios públicos es la única forma de pasarle por encima a las insuficiencias de seguridad que es parte del clamor nacional y por eso el alumbrado de las principales arterias viales, de los espacios comerciales, de los urbanismos y de las barriadas le dio una campanada a la delincuencia que en este municipio no tienen cabida. Por eso unos espacios alumbrados garantizan mayor seguridad al ciudadano y eso ha cristalizado en esta gestión del Municipio Ejemplar. Ahora cuando se ven los espacios con claridad, los que gobernaron en el pasado se dan cuenta cuanto dejaron de hacer cuando era tan simple dar seguridad a los ciudadanos. Y es una prueba de que no necesitas tener una policía gigantesca para garantizar seguridad al ciudadano, pues la misma gente con sus medidas de protección y con el municipio alumbrado puede protegerse de la delincuencia que en definitiva le huye a la luz.

Lo de Fospuca es otra solución en un municipio que aprendió de ver como en otros espacios como Mariño se realizaron grandes negocios con el tema de la basura que terminó con un turrón partido en dos para beneficio de sus protagonistas y que en aquellos tiempos cuando existió la Mancomunidad de la Basura solo los espacios de la Ciudad Marinera eran tierra de unos cinco viejos camiones que recolectaban la basura para engordar las cuentas de unos pocos. Esa campanada hizo reflexionar a los creativos de Maneiro para realizar la contratación de Fospuca, aún cuando las referencias no eran del todo buenas, se corrió el riesgo de contratar a la empresa de la basura que se vino a Margarita a realizar un trabajo de recolección y adecentamiento de las calles del municipio. El experimento que había dado resultados en otros municipios resultó y la prueba de fuego ha sido superada con un servicio de Aseo Urbano que genera envidia en los otros municipios de la región, pues su eficiencia y profesionalismo hablan muy bien de este servicios fundamental para el ciudadano. Nadie se queja del servicio de Fospuca y aún cuando se dudó al principio de su rendimiento, ahora es una realidad que es el mejor servicio de todo el estado. Atrás quedaron los comentarios y las suposiciones, pues ahora Maneiro Ejemplar luce el municipio más limpio de Nueva Esparta.

El tema de la rehabilitación de las esculturas es otro tema interesante que pone en el tapete la filosofía del «Mucho con poco» que cristalizó la propuesta del Alcalde de dar un cariño a las esculturas del Municipio Ejermplar con escasos recursos y burlando los obstáculos de los que pretendían ganarse sus cuantos verdes con propuestas escandalosas que superaban los 5 mil dólares por escultura. Esos ambiciosos quedaron atrás cuando las refacciones se realizaron con sumas mínimas que no superaron los 500 dólares por obra y con la participación de institutos y empresas privadas que hicieron su aporte para poner su granito de arena en una propuesta tan ambiciosa y mágica. Hoy se puede decir que «Maneiro es arte» es una realidad que es valorada por enemigos y amigos de la gestión ejemplar. Claro que muchos se equivocaron cuando llegaron a creer que se gastarían sumas fabulosas en esos trabajos y no contaron con las ideas de hombres que solo quieren aportar al desarrollo del Municipio Ejemplar.

Había que pasarle por encima a las ideas obtusas, inclusive de funcionarios de la Alcaldía que propusieron grandes gastos y se quedaron encallados en sus arenas fangosas, pues no terminan de entender que son otros tiempos de la gobernanza y que la creatividad va por encima de caprichos de ilusos de la gerencia. Se probó de nuevo que los que se encierran en sus batolas de hacer dinero fácil se atragantan en medio de la crisis.

Por esa razones y otras que hablan del Pozo Curiepe como un proceso experimental para garantizar agua al municipio en el futuro es una idea del rumbo que debe tomar este espacio de Margarita para convertirse definitivamente en el municipio modelo de Nueva Esparta y del país. De ese pozo cuestionado por muchos y aplaudido por otros está naciendo la idea de una municipalidad que ve como se agrava el tema del agua a ciclos de hasta 40 días y que viene con mayor deterioro del servicio y que desde ya debe proyectar soluciones a los problemas capitales de una ciudadanía que apuesta a ser el municipio de mayor prestigio en Nueva Esparta. No es descabellada la idea y si se siembran por lo menos 6 pozos de agua más en este municipio, no hay dudas que a futuro se podrán enfrentar las calamidades acuíferas anunciadas para el futuro próximo.

Un ejemplo de efectividad en la rehabilitación del municipio es la construcción  de módulos policiales modernos fabricados de containers partidos y convertidos en espacios cómodos para las bases policiales. Una prueba de esa efectividad es que en los espacios del Pozo Curiepe estaba tirado en una esquina como un latón torcido y oxidado un módulo policial de gestiones anteriores y hoy es una muestra de la recuperación mágica por efectos de la mano del hombre. Ahora en el Pozo Curiepe está sembrada una base policial que habitaba en el mundo del desecho, del hierro oxidado y que hoy sirve de protección no solo al espacio de agua, sino a ese sector de Curiepe, Los Cerritos y Agua de Vaca.

 Por esa razón los que hoy lanzan petardos verbales contra el Proyecto «Plaza Mágica» que se proyecta para la Plaza de Jorge Coll abandonada a su suerte por más de 40 años están equivocados porque la humanización del ambiente y la construcción de plazas y parque es uno de los temas capitales del desarrollo de los pueblos. Es por eso que los gobiernos deben cambiar su estilo pendenciero de hacer gestión y transformarse en centros de la creatividad ciudadana al utilizar los brazos de la ingeniería moderna y la arquitectura de la magia para sembrar obras de interés colectivo.

Sin dudas que las alianzas entre los vecinos, el estado y la empresa privada es la nueva visión de la gestión pública que se proyecta a la modernización de las ciudades, a garantizar calidad de vida y a generar riqueza para que se pueda invertir en la filosofía de garantizar espacios agradables a los vecinos. Es por eso que la realización de 14 asambleas para que los vecinos de Jorge Coll aprueben el proyecto de Plaza Mágica es un intento por dar a esta zona los beneficios que se merece. Una plaza con caminerías, mini gimnasio y espacios para los niños es una aspiración de cualquier comunidad. Por supuesto que las voces agoreras gritarán consignas, darán saltos de rana y lanzarán cohetes contra una propuesta ciudadana de alto perfil. Y si las críticas provienen de los que dejaron el municipio naufragar entre la nada de la gestión pública y las plazas quebradas por el paso del tiempo, entonces menos que retroceder en la propuesta aprobada por los propios vecinos para  en unos meses ver a los niños, a los ancianos y a todos los ciudadanos de Jorge Coll disfrutando de este privilegiado espacio ciudadano.

La mezquindad tiene tinte político, tiene cara de pocos amigos y el espíritu de los que se niegan a entender que el paso del tiempo obliga a aceptar que a la ciudadanía hay que entregarle el futuro de las naciones. Sin duda que hace largo rato que las plazas del municipio no reciben un cariñito que no sea cortar ramas y amontonar hojas, pues no hubo creatividad para generar alianzas con la empresa privada y con los vecinos para cristalizar propuesta como Plaza Mágica que es un sueño ciudadano, pues de solitarios estamos cansados que nada hacen, ni dejan hacer por sus mezquindades políticas. Ya basta de frenar el desarrollo de los pueblos porque la obra realizada por otros termina borrando las huellas de la perversidad. Aquí se trata de apostar a ganar espacios ciudadanos y quien lo haga en pro del desarrollo de los pueblos que lo haga y menos deben reclamar los que tuvieron la oportunidad de ser y terminaron borrados por la historia de los pueblos.

Encíclica/ManuelAvila

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