El Alacrán mayor, por José Gregorio Rodríguez

Por donde uno se meta, con quien quiera usted hable, en las islas de Margarita, Coche y Cubagua, existe plena coincidencia sobre la identidad del jefe de los “alacranes” en el estado Nueva Esparta.

Alfredo Díaz, resultó electo gobernador el 15 de octubre del año 2017 y durante días estuvo jurando que no se juramentaría ante la Asamblea Nacional Constituyente y, luego de una consulta realizada ante quienes hoy disfrutan de los principales cargos, canonjías, contratos y favores del “régimen” regional, decidió juramentarse en las oficinas de la entonces presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez.

El personaje se ha convertido en un destacado simulador, experto en asumir posturas diferentes de acuerdo con la ocasión, para alcanzar y preservar posiciones de poder.

Es así como, luego de juramentarse ante la ANC en el 2.017, alardeó ante propios y extraños, de una imaginaria amistad con el entonces vicepresidente ejecutivo de la república, Tareck El Aissami, y con quien se desempeñaba como presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez.

Llegó a “empoderarse” tanto de su papel de “nuevo mejor amigo” de estos altos funcionarios de los poderes públicos, que una ocasión mientras estaba reunido con los gremios empresariales de la región, aparentó estar hablando telefónicamente con el vicepresidente, en el mismo momento en que Al Aissami, declaraba a los medios de comunicación en “vivo y directo”.

Fue el primer “chicharrón” de los gobernadores de oposición, en reconocer al ex presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como “presidente imaginario” de Venezuela. Hasta para una gira lo invitó y el parlamentario lo excluyó de la lista de invitados para un “sarao privado” que realizó a las orillas del mar caribe en la isla de Coche, a bordo de varios yates propiedad de un selecto grupo de colaboradores y “abajo firmantes”.

Recientemente, celebró la convocatoria a elecciones parlamentarias el 6 de diciembre próximo y a los pocos días se retractó para “aparentar” que está con la línea del G4, del cual es integrante una facción de su partido, Acción Democrática.

Al mismo tiempo se le asocia con el nuevo “mandamás” de esa organización política, Bernabé Gutiérrez, y aun cuando lo niega, su ex director de obras públicas en la gobernación, Oscar David Hernández, renunció al cargo en el ejecutivo, para asumir la secretaría general de AD-Bernabé y encabezar la lista regional de candidatos a la AN.

Todo el mundo dice que él es el verdadero jefe de ese parapeto electoral constituido para participar en las parlamentarias del 6D.

Hasta el ex gobernador Morel Rodríguez se desmarca permanentemente de su ejecutoria como gobernador, y recientemente le dijo: “Resulta altamente perjudicial la pasividad, por no decir flaqueza, con la cual actúa el señor gobernador frente al gobierno central. Es lamentable que pierda el tiempo tratando de matar moscas con un palillo cuando el pueblo neoespartano realmente está pasando las de San Quintín y no tiene en su mandatario regional ni el apoyo cierto ni al vocero que, con respeto, pero mucha firmeza, lo sepa defender”.

Así celebró el gobernador los tres años de su elección, en medio de una terrible crisis de credibilidad y liderazgo la cual, de acuerdo con una encuesta de opinión a la que tuvimos acceso en días pasados, lo ubica con muy bajos índices de aprobación de su gestión, que apenas superan un dígito, de dos cifras bajas, dirían los banqueros.

No queda la menor duda, este es el peor gobierno regional desde el 3 de diciembre del año 1.989, cuando por primera vez se realizaron elecciones de gobernadores en Venezuela

Para colmo de males, es reconocido por unos y otros, como el “alacrán mayor”.

JoséGregorioRodríguez/ [email protected]

Compruebe también

Hagamos una reconstrucción del país, por Marco Antonio Villarroel F

Hagamos una reconstrucción del país Ya no sé trata de chavistas u opositores, sino de rehabilitar y salvar la nación entera