Un viaje por la ruta del vino de la Rioja Alavesa

Un viaje por la ruta del vino de la Rioja Alavesa nos permite disfrutar de bellos paisajes con extensas zonas de viñedos, pero también de un patrimonio histórico cultural que abarca desde ruinas arqueológicas con más de 2000 años hasta bodegas que son famosas por su arquitectura contemporánea.

La ruta del vino de la Rioja Alavesa ha conseguido implicar a un conjunto de municipios y a sus gentes en torno a un proyecto común: la producción, distribución y consumo del vino. Asimismo, también ha sido respaldada por las instituciones que han avalado este proyecto.

¿Qué es la ruta del vino de La Rioja alavesa?

Esta es una ruta dedicada al vino donde se han logrado unir más de un centenar de establecimientos bodegueros junto a museos, alojamientos y restaurantes. Todo ello encaminado a que el visitante pueda disfrutar en todos los meses del año de un producto con una excelente calidad, como son los vinos de la Rioja Alavesa.

El territorio comprende parte de dos comunidades autónomas: La Rioja y el País Vasco. Se trata de dos territorios distintos unidos por un mismo paisaje, con unas características climáticas muy similares. Esto hace que sea uno de los conjuntos de municipios vitivinícolas más importantes de España.

A lo largo de más de 300 kilómetros cuadrados se extienden unas tierras con un potencial espectacular para el cultivo de la uva. Recorriendo la comarca, el viajero puede disfrutar no solo de los paisajes con carreteras entre viñedos, sino también de tesoros del patrimonio histórico cultural de España.

La ruta del vino de la Rioja Alavesa ofrece grandes atracciones al visitante.

Estos tesoros incluyen desde la Prehistoria hasta villas medievales, castillos, iglesias y, por supuesto, bodegas de todo tipo: grandes, pequeñas, más modernas, más artesanales. Este conjunto constituye todo un lujo para los amantes de este tipo de turismo.

Pueblos para visitar

El visitante puede elegir entre las 23 pueblos que componen la ruta no solo para degustar su vino, sino también para disfrutar de su gastronomía y perderse descubriendo sus monumentos.

Laguardia

Para disfrutar de la visita a Laguardia, hay varias cosas que no podemos perder de vista. Para conocer su patrimonio, tenemos que acudir a la Iglesia de Santa María de los Reyes, a la Torre Abacial, para tener una vista panorámica de toda la Rioja Alavesa; también es recomendable visitar la Iglesia de San Juan y la Capilla del Pilar.

En Laguardia, el viajero disfrutará a la vez de una contraposición importante entre unas ruinas celtibéricas con más de 2100 años y un moderno centro de interpretación que ofrece una propuesta museística e interpretativa muy avanzada.

Bodegas subterráneas en el pueblo de Laguardia.

Una de las características más singulares de Laguardia son todas las cuevas subterráneas que hay por debajo de la población. Construidas muchas de ellas entre los siglos XVI y XVII, servían para guardar y conservar el vino. A lo largo de los años, se han utilizado también como refugios y lugares donde esconderse.

Solo en la población de Laguardia podemos visitar 67 bodegas.

Elciego

En esta población, el visitante puede disfrutar del patrimonio histórico cultural de Elciego en la Iglesia Parroquial de San Andrés y en la Ermita de Nuestra Señora Virgen de la Plaza.

Además de ir a pequeñas bodegas familiares que siguen aunando el duro trabajo de diferentes generaciones, también está la alternativa de contemplar un espectacular edificio diseñado por el arquitecto Frank Gehry en la Bodega del Marqués de Riscal (imagen de abajo).

Bodegas en el ciego y el hotel Marqués de Riscal.

Se trata de un imponente edificio de más de 24 metros de altura y de cuatro plantas donde la combinación de materiales como la piedra, el cristal y el metal hacen que los colores de los viñedos se mimeticen con la propia estructura.

El balcón de La Rioja: Samaniego

Subiendo por el puerto de la Herrera en dirección a Vitoria, llegamos al llamado Balcón de La Rioja, un lugar único donde se puede contemplar una vista espectacular de La Rioja alta hasta la Rioja baja, además de la Sierra de la Demanda y el río Ebro. Situado a 1000 metros sobre el nivel del mar, regala al visitante la mejor vista de la ruta de la rioja alavesa.

Dónde comer y dónde dormir para completar el viaje

Lo mejor de todo el viaje por la ruta del vino de la Rioja Alavesa es sin dudas la mezcla perfecta entre visitas a bodegas modernas y a bodegas artesanales, restaurantes de alta cocina y también a pequeños bares con pinchos excelentes. Esto, junto a la posibilidad de dormir en un modesto alojamiento rural o en un hotel de cuatro estrellas, les da todo su encanto.

A través de sus habitantes, la Rioja Alavesa nos ofrece una cara amable del turismo rural que se compagina perfectamente con un turismo de más alto nivel. En la ruta del vino de la Rioja Alavesa, todos son bienvenidos para disfrutar de su gastronomía, sus alojamientos, su rico patrimonio histórico, sus bodegas y sus gentes. No obstante, por encima de todo está su vino.

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