Cuando aquello no hay quien lo levante

Uno de cada cinco españoles tiene problemas de disfunción eréctil y en este espectro entran todos los mayores de edad. La disfunción eréctil es uno de los problemas que más se tarda en reconocer. Pocos son los valientes que antes de ir a casa a terminar la faena, reconozcan, por si acaso, que lo mismo aquello no se levanta. El consumo de drogas, el alcohol y el tabaco influyen directamente en el tema, pero llama la atención que el 20% de los afectados ni siquiera esté diagnosticado. El español aún es reticente a aceptar que, quizás, no cumple los estereotipos. La masculinidad mal entendida hace que muchos lleguen al médico después de haber sufrido innecesariamente. Cuanto antes se acuda al especialista, mejor. Entre otras cosas, porque lo primero que hará el doctor será un control y comprobar cómo está ese hombre del corazón. Muchos de los enfermos de cardiopatías dieron señales de disfunción eréctil antes de que el corazón diera muestras de que había un problema. Aunque solo sea por seguridad, si no se pone dura vaya al médico.

«Cuando un hombre tiene disfunción eréctil un par de veces se raya», admite Javier Mayor de Castro, urólogo del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.»Los problemas de erección son diferentes si son puntuales o si se producen la mayor parte de las veces. Si es puntual, no pasa nada. No es raro que pueda ocurrir por tensiones y presiones laborales o por consumo, incluso esporádico, de drogas. Si luego ese mismo hombre que no ha conseguido la erección puede masturbarse y tener un orgasmo, lo que hay que elegir, a veces, es si fiesta o sexo».  Mayor de Castro remarca que una de las primeras cosas que se hace es distinguir si el problema es físico o psíquico: «La erección requiere un delicado equilibrio entre excitación y relajación (sistemas simpático y parasimpático). La presión, en la cama, nunca es buena».

«Cuando es un problema físico las erecciones nocturnas, también, desaparecen»

La parte mental es importante cuando hablamos de erecciones. Y los factores, muy variados. Se puede desear muchísimo a alguien y no conseguir una erección por el simple hecho de sentirse cohibido. No hay que demostrar nada por mucho que te metas en una cama. «Si alguien no tienen erecciones por un tema mental, ese problema mental se desbloquea dormido. Los hombres tenemos erecciones espontáneas por la noche, no en relación con sueños eróticos, sino que suceden. Cuando es un problema físico las erecciones nocturnas, también, desaparecen», continúa el experto. Se controlará la testosterona para comprobar si existe un déficit que dificulte las erecciones, los problemas vasculares que pueden desencadenarla son varios, así que el examen médico será de los más completos. A veces, incluso, la falta de erección puede estar motivada por algún asunto nervioso de la pelvis.»Si es un problema de mal riego sanguíneo, conviene dejar completamente, si se toman, las drogas y el alcohol, y mejorar la salud cardiovascular. Bajar de peso, hacer deporte, controlar la tensión y el colesterol te hacen mantener el mástil por todo lo alto. Si el problema de la erección es psicógeno, tomará sildenafilo (el compuesto de la Viagra) para las relaciones sexuales y se aconsejará terapia con un psicólogo especialista en sexo. La impotencia se cura en la mayoría de los casos provocados por un problema psicológico, algo que ocurre entre los más jóvenes. Son más problemáticas las que son consecuencia de problemas vasculares. Y en esos casos, sildenafilo en pastillas o líquido y, en los casos más graves, las prótesis de pene dan muy buenos resultados», subraya Mayor de Castro.

Admitamos que una disfunción eréctil puede aparecer en el momento más inoportuno. Y que habrá que reaccionar ante ella. Lo primero, recordar, que, afortunadamente, el coito no es lo único bonito (y efectivo del sexo). El hombre que no erecciona agradecerá las muestras de cariño, masajes y mimitos que reciba de la persona a la que no pueda empotrar. El sexo oral es una gran alternativa cuando aquello no haya quien lo levante. Ambos podrán llegar al orgasmo. Delicadeza, cuidado, cariño, mimo y variedad de juegos que estimulen aquello. El orgasmo y la eyaculación son dos cosas diferentes que acontecen, incluso, en momentos diferentes y se puede eyacular sin ereccionar. A pesar de que la disfunción eréctil es un problema que afecta a la sexualidad, y por ende, a la pareja, solo el 30% de los afectados acude al especialista con sus parejas, cuando su presencia y testimonio ayudará a arreglar el tema mucho antes que si el hombre acude solo.

Qué mal entendimos aquello de que el valor se demostraba poniendo los huevos encima de la mesa.

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