Amenazas de ejecución y asedio a periodistas agrava situación de prensa en Nicaragua

Un video que hace pocos días circuló en las redes sociales parecía promocionar un sangriento videojuego donde el personaje era decapitado y acribillado a tiros. Pero no. En realidad se trataba de un montaje animado sobre una imagen de un joven reportero nicaragüense, una impactante amenaza que hizo recordar las ejecuciones cometidas por grupos terroristas en otras zonas del mundo.

El archivo fue copiado en una memoria extraíble colocada dentro de un sobre que llegó el 25 de julio pasado a la casa del periodista Gerall Chávez, situada en El Rosario, una pequeña ciudad del departamento sureño de Carazo. Sus padres recibieron el mensaje pues él está exiliado en Costa Rica desde hace casi dos años.

«Cuando mis padres me enviaron el video me impactó y lloré. Recordé a Ángel Gahona (el periodista de televisión asesinado de un tiro en la cabeza cuando cubría las protestas de 2018 en la ciudad caribeña de Bluefields) y pensé que realmente pueden matarme”, dice Chávez, de solo 29 años, en diálogo con DW.

El gobierno de Nicaragua no ha comentado las denuncias del reportero, pero comentaristas de medios del oficialismo justificaron las amenazas señalando que Gerall Chávez y otros comunicadores independientes participaron en «un fallido golpe de Estado” contra el presidente Daniel Ortega.

«Decir la verdad es delito”

Hasta diciembre de 2018, cuando se exilió en Costa Rica debido a las amenazas, Gerall tenía «una vida tranquila”. Viajaba todos los días en autobús unos 40 kilómetros desde su casa en El Rosario, donde vivía junto a sus padres y hermanos, hasta los estudios del canal de televisión privado VOS TV, en Managua.

Pero sus coberturas críticas sobre temas sociales y políticos, como la rebelión cívica de abril de 2018, donde cientos de jóvenes murieron baleados por policías en las protestas ciudadanas, provocaron el enojo del gobierno. «Al poder no le gusta que se le cuestione, pero yo no he cometido más delito que decir la verdad y lo voy a seguir haciendo”, dice desafiante Chávez, hoy empleado de la plataforma digital independiente Nicaragua Actual.

El periodista cree que la peor amenaza de lo que llama «la dictadura sandinista” (el video de su decapitación) fue motivado por una serie de entrevistas a migrantes nicaragüenses varados durante 10 días en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, por no tener pruebas negativas de COVID-19 exigidas por el gobierno de Ortega para su ingreso al país.

Gerall Chávez.

Gerall Chávez, periodista nicaragüense amenazado de muerte, durante una reciente cobertura de prensa en la frontera de Costa Rica con Nicaragua.

Además del video de la ejecución que hizo llorar también a la madre de Chávez, los desconocidos adjuntaron una carta en la que advertían al periodista: «ya tenés ganado tu lugar en el panteón de El Rosario”. También amenazaron a toda la familia y a él le aseguraron que está «vigilado” en la casa donde vive en Costa Rica.

Radio Darío, seis veces atacada

Ese mismo 25 de julio, el empresario radial Aníbal Toruño, director de Radio Darío, de la ciudad de León (occidente), denunció que la emisora estaba sitiada por elementos paramilitares y policías uniformados, dirigidos por el jefe de Policía departamental, comisionado Fidel Domínguez. El asedio a la radio se prolongó durante nueve horas y media.

«Estamos frente a una nueva escalada que pretende acallar a los medios independientes de Nicaragua”, dice a DW Toruño, que en las últimas semanas sufrió varias demandas judiciales y retenciones policiales en la carretera, acciones que él califica como «parte del acoso gubernamental”.

«El mensaje es muy claro: Daniel Ortega no quiere que ningún medio de comunicación ejerza la libertad de expresión, quiere gobernar con la menor prensa posible”, enfatiza.

Fundada en 1949 por Juan Toruño, padre de Aníbal, la emisora ha sido antisomocista y antisandinista. El dictador Anastasio Somoza la mandó a destruir con una tanqueta en 1978 y el primer gobierno de Ortega, en la década de 1980, la mantuvo bajo censura y amenazas de cierre.

«En sus 71 años de existencia Radio Darío ya ha sufrido asedio, censura y seis ataques directos, pero el peor de todos fue el del 20 de abril de 2018”, cuando activistas sandinistas de León incendiaron sus instalaciones. «Querían asesinarnos”, asegura Toruño.

El edificio de la radio y la casa de Toruño también fueron pintados con la palabra «PLOMO”, utilizada por los sandinistas para amenazar a sus adversarios.

Según el director de la emisora, casi una veintena de trabajadores que forman el personal de la radio han seguido laborando pese a las amenazas. «Hay temor, por supuesto, porque este gobierno es capaz con cualquier cosa y porque aquí no hay ley. Lo único que nos queda es la denuncia”, señala.

El periodista y empresario radial Aníbal Toruño observa la destrucción provocada en las instalaciones de Radio Darío, tras un incendio provocado en abril de 2018.

El periodista y empresario radial Aníbal Toruño observa la destrucción provocada en las instalaciones de Radio Darío, tras un incendio provocado en abril de 2018.

Protestas internacionales

Diversos organismos internacionales elevaron su protesta por estos sucesos. «Estos actos buscan silenciar y mandar un escalofriante mensaje a quienes defienden el derecho a informar y garantizar el derecho a la información”, escribió vía Twitter la directora para las Américas de Amnistía Internacional, Érika Guevara-Rosas.

En un comunicado desde Londres, la organización de escritores PEN Internacional advirtió: «La continua persecución a periodistas es el espejo de la creciente censura en Nicaragua. Exigimos al gobierno un alto total a las intimidaciones del periodismo independiente o crítico (…) Una prensa libre es clave para dar respuesta a las crisis como las que vive Nicaragua”.

En tanto, el Foro de la Prensa Independiente de Nicaragua que aglutina a propietarios y directores de medios de comunicación del país y a organizaciones de periodistas, rechazó «las arbitrarias y flagrantes violaciones a los derechos humanos» contra los comunicadores, así como el asedio a reporteros de la capitalina Radio Corporación, que también sufrió sabotajes en sus antenas transmisoras el pasado mes de julio.

El foro, que registra más de 2.000 agresiones a periodistas desde abril de 2018, demandó al gobierno de Ortega «la suspensión de la censura al (canal de televisión privado) 100% Noticias, los programas televisivos que se transmitían en ese canal, así como Esta Semana y Esta Noche», cuyas oficinas de redacción permanecen confiscadas desde diciembre de 2018. (dzc)

Notiespartano/DW.com

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