¡Deliciosos! Huevos benedictinos

Una receta de lujo para comenzar el día con mucha energía que suele incluirse en cualquier brunch que se precie de ser auténtico. Este plato tiene complejidad por partida doble: conseguir que nos queden bien los huevos escalfados, por un lado, y lograr que la salsa holandesa no se corte. No es difícil ninguna de las dos, sólo cuestión de práctica. Estos huevos los vamos a hacer con bacón, pero podríamos sustituirlo por jamón cocido, salmón ahumado, verduras…

Ingredientes

  • 4 ud de Huevos grandes muy frescos
  • 50 ml de Vinagre de manzana
  • 4 rebanadas de Pan de molde o 2 muffins ingleses
  • 4 lonchas de Beicon o jamón (finas)
  • Sal
  • Pimienta negra

Para la salsa holandesa

  • 4 ud de Yemas de huevo (también han de ser huevos muy frescos)
  • 250 g de Mantequilla clarificada
  • Zumo de limón
  • Sal

Preparación

LA SALSA

Vamos a comenzar clarificando la mantequilla. Para ello fúndela en un cazo de fondo grueso, a fuego bajo y sin revolverla. Con una cuchara ve retirando la espuma que se formará en la superficie. Viértela después en otro recipiente, con cuidado, para que el depósito blanquecino que se haya formado no caiga también.

Por otro lado, echa en un cazo las yemas, 30 ml de agua y una pizca de sal. Mezcla sin batir . El agua permite que las yemas queden líquidas antes de calentarlas.

Pon a calentar agua en una cacerola grande. Cuando esté a punto de hervir, coloca dentro el cazo con las yemas de huevo (como para cocer al Baño María). Baja un poco el fuego para mantener un punto de ebullición muy bajo pero constante (esto último es muy importante).

Ve batiendo las yemas con unas varillas hasta que la mezcla coja espesor, sin dejar de batir, y ve agregando también poco a poco la mantequilla clarificada, templada. Poco a poco, sin prisa, para que vaya ligando y no se corte.

Cuando la mezcla sea consistente, apaga el fuego, sigue mezclando e incorpora una cucharada de zumo de limón. Continúa removiendo hasta obtener una textura cremosa. Reserva.

LOS HUEVOS

Pon a hervir un cazo con agua y unas gotas de vinagre.

Cuando hierva, mete el huevo sin cáscara con mucho cuidado. Deja hacer 3 ó 4 minutos a fuego medio hasta que la clara cuaje y cubra la yema.

Saca con la ayuda de una espumadera cuidadosamente. Utiliza una cacerola grande y, si puedes, escálfalos de uno en uno (nunca más de 4 a la vez).

Si no vas a utilizar los huevos enseguida, introdúcelos en agua fría para que no se sequen.

PRESENTACIÓN

Dora el beicon en una sartén. Tuesta el pan de molde (si utilizas muffins ingleses, ábrelos por la mitad, de manera que, de cada muffin obtendrás dos rebanadas).

Coloca sobre los platos el pan, encima el beicon, el huevo y nápalo todo con la salsa holandesa. Fundamental: servir de inmediato.

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