En qué consiste la dieta Dukan

La dieta Dukan nació a comienzo de siglo de la mano de Pierre Dukan, médico de formación francés. Desde la publicación de su libro en el año 2000 «No consigo adelgazar», su método no ha dejado de ganar adeptos. Esta dieta, compuesta de cuatro fases, ha generado cierta controversia. Tanto es así que, en el año 2014, el colegio de médicos francés (Ordre National des Medicins) le revocó la autorización para presentarse como médico.

La dieta presenta una lista de 100 alimentos en los que basa sus bases. La primera de estas es la «fase de ataque», en la que se promete una pérdida de peso rápida. Durante esta, los menús se configuran a través de 72 alimentos ricos en proteínas puras.

Tras esta fase, encontramos la «fase de crucero». En esta se añaden los 28 alimentos restantes, todos vegetales, y se alternan con los proteicos para ir adquiriendo el peso buscado.

El tercer paso es la «fase de consolidación», en la que, tal como explican en la web de la dieta, se busca «reeducar el cuerpo para evitar el efecto yoyó». Para ello, se reintroducen, poco a poco, alimentos más energéticos y un día se dedica siempre exclusivamente a la ingesta de proteínas.

Por último, está la «fase de estabilización»: en la que se establecen tres reglas que se deben mantener: un día de proteínas puras a la semana, un paseo de 20 minutos diario y tomar tres cucharadas soperas de salvado de avena al día.

Peligros y contraindicaciones

Son varios los profesionales que han advertido de los peligros que pueden derivar de esta dieta, al considerarla desequilibrada. Algunas de sus contraindicaciones son: la posibilidad de causar insuficiencia renal; la causa de desnutrición proteica, ya que se pierde masa muscular; puede afectar al estado de ánimo, por la producción de toxinas; favorece los trastornos de conducta alimentaria; la disminución drástica de fruta y verduras causa déficit de vitaminas; y causa oxidación elevada de los tejidos y de la piel.

¿Qué alimentos forman parte de la dieta Dukan?

Los peligros de esta dieta se basan, en especial, en la reducción del consumo de vegetales y frutas durante un periodo de tiempo, creando un desequilibrio. Esto es porque, durante la primera parte del proceso, la ingesta de alimentos se limita únicamente a las proteínas. Es por ello que, dentro de la lista de 100 alimentos de esta dieta, hay dos grupos diferenciadas: el primero, de 72 alimentos ricos en proteínas (de origen animal y vegetal) y otro de 28 alimentos vegetales.

En el primer grupo, tal como explican el página web de la dieta, se pueden consumir alimentos como:

– Carnes magras: Hamburguesa, cecina, chuleta de ternera (sin grasa), conejo, filete de buey, filete de lomo de vaca o filete de ternera, entre otros.

– Aves de corral: Pollo, pavo o pichón.

– Pescados: Abadejo, atún fresco y atún al natural, bacalao fresco, boquerones, caballa, dorada, gallo, lenguado, merluza, o salmón, entre otros.

– Mariscos: Almejas, berberechos, cangrejo, gambas o langostinos, entre muchos otros.

– Proteínas vegetales: Konjac, tofu y seitán.

– Productos lácteos (a 0% de materia grasas): Leche desnatada, queso fresco batido 0%, requesón desnatado, queso estilo de Burgos desnatado o yogur desnatado.

En el grupo de los 28 alimentos de origen vegetal encontramos, tal como apuntan en la web: acelgas, alcachofa, apio, berenjenas, brócoli, calabacín, calabaza, canónigos o milamores, cebolla, col, coles de Bruselas, coliflor, endivia, espárragos, espinacas, hinojo, judías verde, lechuga, palmitos, pepino, pimiento, puerro, rábano, remolacha, setas y champiñones, soja y tomate.

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