Peligrosas contradicciones, por Morel Rodríguez Ávila

En el desmedido afán, actitud poco responsable, de alcanzar aplausos que en estos tiempos necesita mucho, el gobierno no disimula su desesperado intento porque lo crean el más eficaz de los que en todo el planeta están combatiendo la pandemia. Han hecho de lo informativo un show. Tanto el jefe del Estado, como su vicepresidenta y su hermano el ministro, se pelean el protagonismo de aparecer informando cada “avance” que, a la hora de los análisis  y contrastación con la realidad existente, en gran medida no se corresponden con lo que de verdad ocurre.

Son ellos los voceros que, cual expertos epidemiólogos, mejor, experimentados científicos, incrementan mucho más la angustia de la gente, antes que precisar lo precisable y, dejando de lado la ya no velada intención de llevarse como sea las preseas, mencionan cifras distintas cada uno que la propia práctica desmiente.

Y lo lamentable: Para ellos lo político es lo prioritario en tan peligroso juego. Está a la vista. Son muchas las evidencias que así lo confirman.

Por ejemplo, el presidente, la vicepresidenta y el ministro reemplazaron a los expertos, a los especialistas, a los científicos. En sus desesperantes apariciones ante los medios, de todo lo que presuntamente informan, un noventa y nueve por ciento se relaciona con lo que “la revolución ha hecho”, lo que “la revolución está haciendo” y lo que “la revolución hará”. Para nada un boletín de características estrictamente científicas en donde, firmada la información por connotados especialistas y no funcionarios públicos, civiles o militares, se le diga a la ciudadanía la verdad pura y expedita. También que, por favor, traten de ocultar –aunque en ellos es inocultable, porque se les nota hasta en la mirada- su empeño en señalar que el imperialismo, perdón, los EE.UU son, ahora, el país con mayor número de víctimas fatales y de contagiados en todo el mundo.

Y porque ya sobrepasa lo normal llegando, casi, casi al servilismo, su enfermiza defensa de China, a quien más de la mitad del globo terráqueo está culpando de haber generado el virus en sus laboratorios. Que el gobierno chino está ayudando con insumos, elemental: el gobierno de Maduro le reporta, mensualmente, ingentes beneficios en todo sentido, entre otros petróleo, minerales estratégicos y oro, además de posible puerto para que sean los “amarillos” quienes desembarquen primero que los “catires” yanquis, como me dijo el viejo pescador amigo mío.

Cuando aparezca, aunque sea una vez por día, el equipo de verdaderos científicos dando informaciones claras, precisas sobre la pandemia aquí y en el resto del Hemisferio, podrá disminuir la enorme carga de angustia y miedo que crece cada vez que los “científicos” como Maduro, Delcy Eloína, Jorge Rodríguez y Padrino, entre otros muchos, salen en la tele disputándose quién sube al podio más alto.

@MorelRodríguezA

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