Maduro decretó Alarma Nacional y pidió fabricar tapabocas artesanales “con creatividad”

CARACAS, 13 mar (Reuters) – El presidente Nicolás Maduro decretó un «Estado de Alarma Nacional» para tomar medidas frente al virus. El mandatario asomó que el decreto le permitiría asumir decisiones más drásticas como la suspensión de actividades laborales por regiones.

«Yo le digo al pueblo de Venezuela, ningún país como lo dice la Organización Mundial de la Salud, está suficientemente preparado para enfrentar esta pandemia», dijo Maduro en una reunión transmitida por el canal estatal de televisión.

Por su parte la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó el viernes los primeros dos casos de coronavirus en el país y anunció la suspensión de clases a partir del próximo lunes.

Rodríguez dijo que los dos pacientes llegaron al país el 5 y 8 de marzo en vuelos de Iberia y que era obligatorio que todos los pasajeros que venían en esas aeronaves en las mismas fechas entraran en «cuarentena preventiva». Luego, Maduro dijo que todos los pasajeros fueron contactados y están en cuarentena.

Los contagiados son venezolanos, una mujer de 41 años y un hombre de 52, provenientes de Estados Unidos y España, dijo la vicepresidenta en una declaración transmitida por la televisión estatal. Los dos pacientes viven en Caracas y están en cuarentena, agregó la funcionaria.

El mandatario prohibió la reunión de personas en los restaurantes y dijo que los establecimientos sólo podrán operar para la venta de comida para llevar. Asimismo, ordenó el uso obligatorio de mascarillas en el transporte masivo como el metro y ferrocarril. En el sistema de Metro de Caracas, cada día circulan al menos un millón de personas.

«Cada quien el movimiento popular, las organizaciones de base, los colectivos, los consejos comunales con creatividad, las familias deben fabricar sus tapabocas, sobre eso, hay vídeos corriendo en las redes», dijo Maduro, tras agregar que prevé distribuir unas 8 millones de mascarillas.

Otros dos pasajeros, un hombre de 42 años y una mujer de 36, son de la ciudad de Maracaibo, capital del estado Zulia, al noroccidente del país, y aunque no muestran ningún síntoma están «bajo estricta vigilancia médica», dijo la Secretaría de Salud de Zulia en un comunicado.

Poco después del anuncio oficial de los dos casos confirmados, en farmacias del este de Caracas estaban agotados productos como alcohol, gel antibacterial y mascarillas.

«Compraremos cocuy (licor de agave) porque no hay alcohol (…) en las licorerías sí hay de todo», dijo Neima Arocha, de 46 años, al salir de una farmacia donde había comprado el último jarabe para la tos seca. «Hace más de un mes me compré las mascarillas en la farmacia cuando oí lo de China», aseguró.

Néstor Reverol, ministro del Interior, dijo en la televisión estatal que fueron entregadas 46.500 mascarillas, 90 trajes de protección, 10.000 guantes y 90 termómetros a los jefes de control migratorio. No precisó sobre los insumos para los hospitales.

La vicepresidenta no detalló hasta cuándo se extendería la suspensión de actividades educativas. Afirmó que recomendaban a las personas mayores de 70 años, consideradas como las más vulnerables, permanecer en sus hogares, «salvo que excepcionalmente tengan que salir».

Las pruebas en el país son realizadas por el Instituto Nacional de Higiene que se encuentra en Caracas, por cual las muestras de los casos sospechosos que se registren en el interior tendrían que enviarse a la capital, pero algunas zonas enfrentan problemas con el suministro de combustible.

En el estado andino de Táchira, en la frontera con Colombia, la gobernadora, Laidy Gómez, dijo que como las pruebas deben ser trasladadas a Caracas es necesario el abastecimiento de gasolina a la región, que sufre la casi constante escasez de combustible.

En San Cristóbal, capital de Táchira, Edilson Yañez, de 54 años y propietario de una venta de suministros médicos, dijo que trataban de localizar los tapabocas «porque la demanda fue sorpresiva. Los proveedores tampoco tienen y los precios se han incrementado. Teníamos dos cajas de tapabocas y se agotaron».

En Zulia, Hanía Salazar, presidenta del Colegio de Enfermeras del estado, dijo que hay renuncias del personal de enfermería porque «en los hospitales no le quieren garantizar ni siquiera las mascarillas».

Gremios médicos han alertado la debilidad de la red de hospitales públicos, al menos 300 en el país, para enfrentar la emergencia por el virus debido a que desde hace años enfrentan problemas con los servicios de luz y agua. En 2019 un 78% de los hospitales reportaron fallas en el suministro de agua, según el no gubernamental Médicos por la Salud.

Notiespartano/Reuters

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