Sexualidad: ¿cómo enamorar a un ‘sapio’ o ‘demisexual’?


Conseguir atraer sexualmente a cualquiera es el desafío más difícil para el genio de la lámpara porque cada persona tiene sus debilidades, personales, intransferibles, a veces innombrables. Sobre esta tendencia, la sexóloga y autora del libro Inteligencia sexual, María Esclapez, hace un análisis cristalino: “Si la sexualidad es única, cada persona tendrá una definición de lo que les atrae sexualmente”.

El amplio espectro de la sexualidad se le queda estrecho al mundo de los hashtags. Hay innumerables etiquetas, pero solo tres clasificaciones que nunca fallan: te puede poner el físico, el mundo emocional o el intelectual (ojo, no son categorías necesariamente excluyentes). Y ni eso acaba estando claro, incluso esas tienen casos dignos de estudio

Sapiosexuales: conquistar con el ‘Ulises’, la novela

Según un estudio de la universidad de Western Ontario (Canadá), para el que 383 personas rellenaron un cuestionario sobre las cualidades que más les atraían de sus parejas, la inteligencia está entre las mejor valoradas, por detrás de la amabilidad y la comprensión. El trabajo, que vio la luz hace poco más de dos años en la revista Intelligence, pone de manifiesto que todos somos un poco sapiosexuales, un término que pone énfasis en la atracción intelectual.

Puedes reconocer a los sapiosexuales porque lo intelectual es lo más importante en el terreno de la atracción sexual, según explica la sexóloga Iris Martínez. Si te seducen desentrañando los pormenores del Ulises, de James Joyce, de manera que, por fin, entiendes de qué trata (algo que ni el propio Joyce parece que sabía explicar), puedes considerarte una sapiosexual de manual.

Demisexuales: la atracción de la emoción

Una discoteca, ambiente excitante, una noche memorable con una persona nueva, interesante, que te lo ha hecho pasar mejor que hacía meses. 

Este tipo de atracción se resume en la necesidad imperiosa de compartir una conexión emocional previa a una relación sexual. La química puede darse en distintas formas: te has liado con tu mejor amigo o has tenido un rato de conexión durante una cita, algo que no te sucede con cualquiera… pero siempre es de una profundidad importante. No hay sexo sin un vínculo emocional fuerte.

TAL VEZ TAMBIÉN TE INTERESE
Llega la Vendimia del Mendoza Plaza Shopping

Martínez opina que en la demisexualidad “influye la sensación de que la persona con la que tienes una confianza mayor o has tenido otros encuentros sexuales te conoce mejor y por lo tanto tienes menos reparo en comunicarte sexualmente”. Pero la sexóloga no cree que no sentir el deseo de la misma manera que los demás se deba solo a las emociones, sino que también tiene que ver con comportamientos aprendidos. “Tiene un factor cultural muy importante, ya que la sociedad pone mucho énfasis en decirnos (cada vez más tanto a hombres como a mujeres) que es importante que la primera persona con la que tengamos relaciones sexuales sea de confianza”.

María Esclapez aporta un importante matiz. Quien piense que este tipo de atracción sexual es propia de las mujeres es que ha caído en la trampa de los estereotipos, probablemente de todos los que el amor romántico ha dejado en nuestra cultura. “Hay hombres que también sienten de esta forma, o mujeres que no lo hacen”. Y es que sentir con cabeza o corazón no tiene nada que ver con la identidad sexual de cada uno.

Compruebe también

Aprovecha tu busto en la cama

Tus senos, por sí mismos, son súper seductores. Con bra, sin bra, en una blusa, …