BBC: Cómo ayuda el gigante Rosneft a Maduro a evadir las sanciones de EEUU

Rosneft es una compañía petrolera, propiedad en su mayor parte del Estado ruso, la presencia de la empresa ha sido junto a la cooperación militar y la venta de armamento y sistemas de defensa, uno de los elementos más visibles de la política de apoyo al régimen de Nicolás Maduro aplicada por el Kremlin.

En la actualidad, Rosneft juega un papel clave en la explotación y distribución del crudo en algunos de los campos más importantes del país sudamericano, como Petromonagas, Boquerón, Petrojunín y Petrovictoria, en los que opera en colaboración con Petróleos de Venezuela (Pdvsa), la petrolera estatal venezolana.

En enero de 2019, Estados Unidos lanzó nuevas sanciones contra Maduro con el objetivo de bloquear sus exportaciones petroleras, el paso más agresivo dado hasta entonces en la ofensiva diplomática de Washington.

Para el mes de marzo, Pompeo se quejaba de que Rosneft seguía comprando crudo venezolano y la acusaba “lanzarle un salvavidas al régimen”.

La mayoría de socios comerciales de Pdvsa, como la china CNPC o la india Reliance, decidieron dejar de comprar directamente el crudo venezolano para evitar verse afectadas por las sanciones, pero Rosneft hizo caso omiso.u

Un informe publicado por Inter-American Dialogue, un think tank con base en EEUU, aseguró que Rosneft está recibiendo crudo venezolano como pago de la deuda pendiente, sorteando así las sanciones.

“Con el pretexto de que la deuda es anterior a las sanciones, Rosneft ha seguido operando como si tal cosa y mueve ahora el 60 o el 70% de las exportaciones de crudo venezolano”, afirma en conversación con BBC Mundo Antonio de la Cruz, director del centro de análisis Inter-American Trends.

Expertos consultados por BBC pese a que Venezuela sufre la peor crisis de su historia el régimen venezolano ha ido enjugando a buen ritmo su abultada deuda con Rosneft, hasta reducirla a US$800 millones.

El economista Ramiro Molina, experto en mercados financieros y exdirectivo de algunas de las más importantes compañías venezolanas, cree que “a este ritmo la deuda quedará totalmente cancelada este año”.

Los expertos en materia petrolera destacan que al apartarse chinos e indios, y quedar cerrado el mercado de Estados Unidos, que antes de la sanciones era el mayor importador de crudo venezolano, Rosneft actúa ahora como un intermediario privilegiado en posición dominante.

“Siguen cargando el crudo en Venezuela y lo transportan hasta la India y Singapur, donde lo transfieren en el mar a buques que lo acaban desembarcando en China”, explica el experto.

De este modo, China evita verse implicada en la transacción con Venezuela y Rosneft obtiene los beneficios de la distribución que, en este caso, son muy superiores a lo habitual, coinciden los analistas.

Y es que, según De la Cruz, “a Pdvsa le aplican una especie de prima de riesgo adicional del 15 o 20% con el argumento de que colocar su producto implica el peligro de las sanciones”.

Este mecanismo explicaría la paradoja de que, pese al cerco de las sanciones, la exportación de petróleo venezolano a China e India haya aumentado durante 2019, convirtiendo a los dos países asiáticos en los principales clientes.

La permisividad de Estados Unidos respecto a este procedimiento ha hecho que otras compañías energéticas hayan empezado a practicarlo, aunque estén aún lejos de las cifras de Rosneft.

Se sumarían a otra tendencia detectada por los expertos en el sector, la de los buques que transportan crudo venezolano pero desactivan sus sistemas de localización para que no se les pueda seguir el rastro.

¿Y qué gana Maduro con todo esto?

De la Cruz afirna que “no todo lo que distribuye Rosneft corresponde a deuda pendiente. También hay ventas por las que el gobierno venezolano está recibiendo euros en efectivo que ahora empiezan a circular por Caracas”.

Según los cálculos del experto, Maduro ha logrado ingresar entre US$6.000 y US$7.000 millones en concepto de exportaciones petroleras, pese a las medidas de Washington.

Al momento de publicar este artículo, ni Rosneft ni el Ministerio de Comunicación de Venezuela habían respondido a una solicitud de comentarios de BBC Mundo.

A la pregunta de si el gobierno de Trump estudia imponer sanciones directas sobre Rosneft, un alto funcionario de la Casa Blanca respondió: “Absolutamente”.

“Sus actividades son claramente una preocupación”, añadió.

Para Rusia, al contrario, no son solo un negocio, señalan los analistas, sino también una de las más poderosas herramientas para ejercer su influencia en una región, América Latina, en la que Estados Unidos ha jugado tradicionalmente un papel dominante.

Para Smilde, el enfoque de la Administración Trump ha convertido a Venezuela “en un peón geopolítico” inmerso en una especie de “recreación de la Guerra Fría”, lo que “socavó las negociaciones con la mediación de la diplomacia noruega” de 2019 y aleja una solución del conflicto político venezolano.

El investigador Geoff Ramsey cree que las cosas podrían complicarse aún más: “Si sancionan directamente a Rosneft, lo más probable es que los rusos redoblen su apoyo a Maduro”.

 

Notiespartano/800Noticias

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