La isla que alberga un cuento de la Segunda Guerra Mundial en Venezuela

Exponer la belleza que ofrece Venezuela en cada paisaje, cada día es algo que nunca nos cansaremos de hacer y mucho menos dejaremos de contar las historia que guardan los rincones escondidos de este maravillosos país.

Esta nueva aventura nos llevó al Estado Carabobo, específicamente una zona llamada Puerto Cabello donde en el complejo Playa Quinzandal se aborda una lancha que llega a Isla Larga, un llamativo cúmulo de tierra y matorrales que alberga una historia que data de 1939 relacionada a la segunda guerra mundial.

Nuestra recomendación principal es en primer lugar llegar lo más temprano posible para disfrutar al máximo el día y en segundo lugar llevar absolutamente todo, ya que aunque el precio del traslado es razonable, el alquiler de toldos, compra de comidas, entre otros es en dólares a costos elevados, no hay electricidad por ende no existen puntos de ventas y la cancelación de servicios debe ser en efectivo, pero si quieres olvidarte de estas menudeces la mejor opción es ir en un Full Day, como anteriormente habíamos explicado: nosotros decidimos nuevamente irnos con  Chalana Tours que brindan un servicio completo y bastante comprensivo con el bolsillo.

Recordemos que aquella guerra impactó totalmente el territorio europeo y asotó en gran parte al continente asiático, en dicha contienda bélica participaron naciones con potentes armamentos para la fecha y tuvo como consecuencias el colapso de la Alemania nazi, la caída de los Imperios japonés e italiano, creación de las Naciones Unidas, el comienzo de la Guerra Fría, división de Corea, sin contar el llamado holocausto, incontables bombardeos, el uso de armas nucleares y es calificado el conflicto, hasta ahora, más mortífero de la historia.

 

En aquel entonces los viajes largos y pesados solían realizare en embarcaciones, las cuales podían ser de tipo comerciales, para 1939 Venezuela era puerto de comercio con Europa pues existían colonias alemanas en Puerto Cabello, esto antes de comenzar el holocausto.

Las tropas alemanas comenzaron a surcar territorio polaco en 1939, lo cual ocasionó que muchas embarcaciones fueran acosadas siendo imposible regresar a su lugar de origen, en ese momento en la Bahía de Puerto Cabello se le dio alojo a siete embarcaciones seis de banderas italianas y una alemana, de igual forma los tripulantes de las naves fueron recibidos con los brazos abiertos en Carabobo e incluso el Gobierno Venezolano optó por subsidiar los sueldos de muchos de ellos.

Lamentablemente esto no fue impedimento para que los mismos tripulantes crearan un incendio de alta magnitud el 31 de marzo de 1941 en el puerto pues debían respetar la orden dada desde el principio.

 

El señor Amleto Rovelli Capitán de uno de los barcos italianos llamado “Jole Fassio” relató, “Veníamos lastrados con agua de Génova, con destino a Curazao, a cargar gasolina y kerosén. Llevábamos nueve meses de guerra y mi país, Italia, seguía en posición neutral. Pasábamos grandes sustos en cada viaje, pues en medio del océano nos detenían las naves aliadas para revisarnos, medir el cargamento y hacernos miles de preguntas, tratando de descubrir si habíamos abastecido a algún submarino enemigo. Además éramos escoltados permanentemente por los británicos, que en cualquier momento podían hundirnos, si desobedecíamos sus ordenes. Fue en ese ultimo viaje de mi vida. El 8 de junio de 1940, cuando recibí la noticia de que Italia entraría en guerra… y, por lo tanto, debería refugiarme en la boca de las amazonas, en Brasil. Sin embargo, antes de llegar al mencionado lugar, recibí una contraorden: debía regresar a Curazao con mi petrolero de nueve mil toneladas de desplazamiento, para cargar combustible. Y así lo hicimos. Sin embargo, estando a tres horas de navegación para llegar a puerto y ya enviados los telegramas anunciando la llegada, a las seis de la tarde me informo el almirante Cavagnari, del Estado Mayor de la marina italiana, que siguiera hasta Venezuela para refugiarme, hundiendo inclusive el barco si fuera necesario. La misma orden la recibieron los demás capitanes, que ya se encontraban en aguas territoriales venezolanas. Fue así como entre al puerto de Puerto Cabello, donde permanecí hasta el 31 de marzo…”

La historia cuenta que el incendio fue provocado por los tripulantes aproximadamente a las ocho de la noche, lo cual fue controlado en su momento por las autoridades pertinentes evitando la explosión del la embarcación italiana llamada “Bacicin Padre” en la cual se encontraban 8.000 toneladas de petróleo, bajo dichas acusaciones de los habitantes de Puerto Cabello, los actores fueron detenidos, juzgados y asignados en varios estados para cumplir sus condenas judiciales.

Los barcos incendiados fueron “Jole Fassio”, “Trottiera” y “Teresa Odero” fueron reflotados. Mas tarde todos excepto el “Teresa Odero” fueron vendidos a los EEUU conjunto a los otros tres barcos italianos que se encontraban en la bahía, el “Bacicin Padre”, el “Alabama” y el “Dentice”; el “Teresa Odero” fue adquirido por Argentina, sin embargo buque alemán “Sesostris” quedo tan destruido que fue imposible su reconstrucción, y por orden del presidente Isaias Medina Angarita fue desguazado, remolcado y abandonado en una isla cercana a Puerto Cabello llamada Isla Larga, donde aun permanece hundido, como mudo testigo y recuerdo de aquel triste episodio.

Luego de este largo y genial relato, es momento de mostrarles la belleza de esta isla y es de recalcar que el barco “abandonado” casi a uno de los extremos de este espacio es un coral artificial por el tiempo que lleva varado en el sitio, incluso al otro extremo del alotón hay “corales de fuego” por lo tanto esta prohibido el paso hacia esta zona.

Nuestra experiencias fue majestuosa, lamentablemente el sol no nos acompañó esta vez, sin embargo el clima estuvo estable y les traemos unas fotografías fabulosas para que las disfruten tanto como nosotros y así sientan la definición de paz solo con imágenes.

 

 

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