¿El retorno de Evo?, por José Angel Borrego

Para lidiar contra Pinochet, Carlos Andrés Pérez tuvo que tomar la iniciativa de invitar a Caracas a todos los “próceres” políticos de Chile a quienes “acuarteló” en la Colonia Tovar por 7 días para convencerlos de que divididos jamás le ganarían al general. Aunque tenía encuestas propias a la mano, CAP cortésmente solicitó las que manejaba cada optante a la presidencia chilena, tres de las cuales coincidían con las suyas en cuanto a que el mejor posicionado era Patricio Aylwin que a la postre resultó electo presidente de Chile.

Rememoramos este capítulo observando lo que sucede en Bolivia. Evo Morales acaba de designar al candidato del MAS, su partido, mientras en la oposición han surgido hasta ahora cinco nombres a los que se agrega el de la presidenta interina quien ha manifestado su inclinación a seguir dividiendo al electorado. Y por el momento NO hay en Venezuela un líder creíble porque la oposición está fragmentada a causa de sus jefes políticos y el gobierno no permitirá ninguna gestión, al menos pública, para convencer a los líderes de Bolivia de que Evo Morales regresará al poder si cometen la locura de retarlo presentando más de un candidato opositor. De resultar ganador el candidato masista, que sin duda lo será si compite contra más de uno, renunciará de inmediato como hiciera en su momento Héctor Cámpora, a los 49 días de haber sido elegido en Argentina, para darle paso a Juan Domingo Perón, dueño de los votos que hicieron a Cámpora presidente.

En Bolivia, por ahora, hay cinco candidatos lanzados al ruedo: Mesa, Camacho, Doria, Quiiroga y Pumari, más la presidente en funciones. Seis precandidatos cada uno de los cuales se cree con la fuerza, el derecho y la experiencia que se requiere para ser jefe de Estado. Y todos, también, investidos de soberbia, arrogancia y prepotencia como para dar al traste el esfuerzo que fue necesario para deslastrarse (por ahora…) de Evo Morales.

Repetimos que no hay soporte moral en ninguno de los jefes políticos del país para disuadir a la ristra de prohombres bolivianos de lanzarse cada quien por su cuenta. Pero Juan Guaidó podría cumplir esa misión, no porque porte la carta curricular necesaria sino porque es un líder del momento en América Latina, niño mimado de Washington y persona a quien más de 50 naciones (las más desarrolladas y civilizadas) reconocen como presidente interino de Venezuela.

Guaidó podría complementar su gira de estos momentos con una visita a La Paz para lograr la paz entre los enfrentados dirigentes que podrían hacer que Evo Morales retorne a la presidencia antes de lo que él mismo imaginara. NO vemos a nadie más. Podría también Guaidó hacerse acompañar por figuras descollantes de Suramérica, presidentes y no, para en cayapa hacer entrar en razón a los irracionales políticos bolivianos, lo cual podría ser mediante una encuesta seria o jugando cara y sello. Todo es válido.

2020/JoséAngel Borrego

Compruebe también

Entre voto y voto, por Manuel Avila

Entre voto y voto vino el descrédito de figuras templarias del liderazgo nacional hasta el punto que muchas leyendas se enterraron