Home / Opinion / Maduro, Bertucci y Miguel: caimanes de un mismo pozo, por José Angel Borrego

Maduro, Bertucci y Miguel: caimanes de un mismo pozo, por José Angel Borrego

-Nicolás recibió ayer más de una mentada y no de menta. Bertucci comenzó a compensar su adhesión a “la mesita” y Miguel sigue exhibiendo espuelas apalangradas.

Dicen que en el país de los ciegos el tuerto es rey. Cierto. Pero Venezuela NO es un país de invidentes ni de obturados ópticos, El hecho de que erremos cada vez que votamos solo puede parangonarse a otro tipo de ceguera, en especial política.

De Maduro no vamos a referir sus típicas meteduras de cascos. No. Estamos en una de benevolencia y hasta le perdonamos que haya arruinado al país. Pero es imperdonable que Nicolás, solo por envidia, cochina envidia hacia la figura de Teodoro Petkoff, haya truncado el programa “Biografías” en homenaje de Globovisión a la figura de uno de los máximos exponentes de la política decente en este país para encadenarse a hablar pistoladas refritas que a nadie interesan. “No te lo perdono, Nicolás y malhadado el día en que tuviste que nacer”. (Y que tu padre putativo, El Diablo, te retiró del anaquel)

Javier Bertucci, el pastor, ese mismo que cada mañana irrumpe en Venevisión con discursos para los ingenuos que le obsequian “el diezmo” que por lo que se observa es muy caudaloso, en días pasados se arrejuntó, con un poco de retraso, al combo que ideó Felipe, en el cual cebó al pillastre Timoteoy ambos al alimón sedujeron a Claudio, Falcón y otros tipos del montón a quienes luego se arrejuntó Bertucci, cabe imaginar que una vez que hubo “cuadrado” su mascada de dólares. Bertucci no quiso entrar en el saco de Felipe y Timoteo. (Todos creen ser dueños de los 3.2 millones de votos de Mayo/2018).

Y por último Miguel. El sujeto que pregona contar verdades exhibe un comportamiento cíclico nada ético (pero muy etílico) con ciertas personas e instituciones que en estos días, como cada fin de año hace crisis, porque Miguel necesita viajar al exterior con su tropa y alguien debe asumir ese capricho del impenitente mercader. Fíjese, por ejemplo, que en veces le tira duro a Maduro (salió en verso) y a la semana siguiente edulcora la píldora y santifica a Nicolás. Antes, José Vicente le hacía la segunda y llamaba a sus víctimas, pero desde que dicho señor convalece en un hospital, Miguel tiene que arreglárselas solo.

JoséAngelBorrego

(Comentarios a nuestro correo o al celular 0414-8187722)

Check Also

Ecuador y Chile, retratos, por Morel Rodríguez Ávila

Lo recientemente acontecido en Ecuador y Chile son, sin duda alguna, retratos de una situación …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *