Home / Opinion / Un Jaua incontundente, por José Angel Borrego

Un Jaua incontundente, por José Angel Borrego

En todos los partidos hay gente que nos cae bien y otra muy pesada. Pero la historia  demuestra el error en ambas inclinaciones.

En AD, por caso, Carlos Andrés Pérez desde que fue premier de Betancourt y hasta después de la derrota de Gonzalo Barrios por Rafael Caldera, era uno de los políticos más odiados. Sin embargo las dos veces que ondeó su candidatura presidencial emocionó a las mayorías. Y así en cada partidos y cada época hay líderes que descuellan por ser muy antipáticos o por melosos.

En ambas situaciones, dulce o amargo, se trata de dirigentes que saben generar emociones porque de lo contrario no resaltarían. En el PSUV de hoy Diosdado acapara inclinaciones negativas externas y se comenta que también dentro de la organización. No lo sabemos. Y pensábamos hasta al sábado que Jaua podría emerger como líder edulcorante pero no por ello exonerado de emocionar al colectivo nacional.

Sin emoción no hay liderazgo. Esa es una sentencia inapelable. Ningún liderazgo destaca por melifluo ni en Bobolandia. Y al conocer que Jaua posee buen capital intelectual y político lo observábamos como la respuesta digerible por 40 % del país que navega indeciso ante la intemperancia de Maduro y la inconsistencia de la oposición.

Pero ayer vimos a un Jaua poco o nada preciso. Incontundente. No exhibió precisiones a la interrogante de Croes, y éste tal vez quiso ser prudente o misericordioso como periodista monitoreado por Conatel, porque pudo haber desplumado a su entrevistado sin mayor esfuerzo ante la cautela y compasión de Jaua para con un régimen asfixiado por sus propias incoherencias y tapiado a lo sensorial, lo que Jaua sabe.

A título de báculo para Jaua, no es solo él, en el país no hay líderes: ¿Conoce el lector alguno que lo emocione con sus propuestas?

MINIBLOG/JoséAngelBorrego

Check Also

La encrucijada venezolana, editorial de El Espectador

La crítica situación en Venezuela continúa bajo la lógica según la cual pasa de todo …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *