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Prosur, por José Angel Borrego

No es raro que un político yerre y aun en cambote no resulta incoherente con el oficio el error colectivo. No todo lo que haya hecho un mal gobernante es malo así como tampoco todo lo que realice un buen gobernante es bueno. Uno y otro actuarán a la inversa. Chávez tuvo la idea de UNASUR la cual no es mala per se sino porque el difunto quiso hacerlo parte de su ego y concedió a Correa la sede del ente multiestatal suramericano pensando que jamás esa izquierda chocante dejaría Ecuador. Pero, repetimos, UNASUR es una excelente iniciativa si su espíritu fuere unificador para esta parte del hemisferio. No lo ha sido. Pero ahora que la mayoría de los Estados miembros son democráticos no debió prevalecer la decisión de matar al mensajero. Esa institución pudo rescatarse incluso con la presencia de Evo Morales y hasta de Nicolás Maduro, quienes abortarían porque no les resultaría cómodo aceptar posturas mayoritarias adversas. Crear PROSUR no detiene la corrosión intestina que satisface a países poderosos. PROSUR debe convocar también a Evo aunque rechace la tenida. Pero Evo no es eterno como tampoco lo fue el comandante al que se le endilgó tal mote. Bolivia respirará alguna vez aire democrático y será miembro activo de PROSUR de insistirse en el deceso de UNASUR. Ahora bien; ¿quién ejerce el liderazgo de ese nuevo organismo? Es importante que exista un cerebro visible y descollante aunque la prosapia política en Suramérica no esté precisamente en boga. Más bien disfruta de un prolongado asueto y posicionar un grupo multilateral, aun tan localista, exige de alguna voz lírica digna de la Scala de Milán. No la escuchamos. Mucha afonía que denota poco intelecto. Liderazgos romos que no asustan ni impresionan. Igual procede para un secretario general de mucha pegada diplomática. El reto no es fácil.

MINIBLOG/JoséAngelBorrego

 

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