Home / Opinion / La mentira como bandera electoral, por Morel Rodríguez Ávila

La mentira como bandera electoral, por Morel Rodríguez Ávila

Dieciocho años después, a pesar de haber contado con todo los dólares del mundo y el masivo respaldo popular, el gobierno comunista que ahora preside Maduro, porque ha perdido el apoyo y despilfarrado los churupos, pretende a punta de mentiras tapar los huecos inmensos y profundos que su pésima gestión abrió en el tejido social venezolano. Para muestra un botón: lo que acontece con el bendito diálogo que el presidente utiliza como bandera que agita en los escenarios internacionales creyendo que le creen al mentir descaradamente precisando lo que no es cierto.  La oposición lo ha desmentido en todos los idiomas.

No se ha iniciado el diálogo en cuestión porque el gobierno no ha apurado la respuesta aceptando las condiciones que deben prevalecer para concretarlo. El gobierno retrasa discutir la liberación de los presos políticos y no se vislumbra por ninguna parte interés alguno en tan siquiera conversar lo relativo a las elecciones presidenciales. Menos en autorizar la ayuda humanitaria de alimentos y de medicinas que ya varias naciones han asegurado enviarían a Venezuela.      

También el gobierno miente al afirmar que fue gracias al presidente que los partidos agrupados en la MUD decidieron participar en los comicios del venidero domingo 15. Maduro acaba de sostenerlo en Moscú, a sabiendas que tal afirmación es incorrecta. No puede el presidente atribuirse ese mérito. Su intento de ganar indulgencias  con escapulario ajeno no le funciona. Es inútil porque, en la práctica, los hermanos Rodríguez, dialogantes por el gobierno, están hablando solos en Santo Domingo con los ex jefes de Estado y de Gobierno que sirven de intermediarios. Los democráticos han advertido claramente que dialogarán si el gobierno acepta priorizar en la agenda de conversaciones los puntos esenciales arriba ya indicados.

De otra parte, el mundo observa, ya sin asombro, porque error tras error, se acostumbraron al desvarío oficialista, cómo alguien del régimen rojo propuso investigar de dónde la MUD obtuvo los recursos para sufragar la campaña publicitaria electoral por TV, cuando es notorio y comunicacional que la realizada por ellos cubre largo y costosísimo espacio tanto en los canales privados como en los públicos. El empleo de bienes y medios estatales se observa a plena luz del día en cualquier rincón. De este gasto extraordinario a la fecha nadie del Psuv ha indicado la fuente generosa que derrocha tanta plata. No les conviene ni al Contralor ni al Fiscal alborotar ese avispero.

Asimismo, el silencio tanto de las rectoras del CNE como del propio presidente en cuanto al por qué no se precisa fecha para las elecciones, igualmente retrasadas, de legisladores regionales y de alcaldes y munícipes, evidencia que el gobierno miente. Que a sabiendas de la aplastante derrota que le dará la mayoría nacional en los comicios del domingo 15, no quiere soltar para nada el poder. Una manera de lograr tan perjudicial cometido, es el atrincherarse en las legislaturas y alcaldías que domina en el escenario político nacional. Un modo, piensa, de mantener maniatada a la oposición que asumirá, sin duda alguna, casi tres tercios de las Gobernaciones Otra es designando un gobierno paralelo por la vía de los llamados “protectores”.

Es decir, la mentira como bandera electoral, la mentira como argumento para  pretender el continuismo, la mentira como defensa ante el cúmulo de males que su pésima gestión, ineficaz en todo sentido, le ha ocasionado al país y a los venezolanos.  Pero la verdad siempre resalta. La verdad termina imponiéndose. La verdad surge en el momento más inesperado. La historia nos muestra más de un caso concreto. El de Venezuela llegará, por la vía electoral, claro está. Y eso no es mentira.

@MorelRodríguezA

Check Also

El laberinto de las cifras, por Marcelino Bisbal

I Desde las estadísticas, la gente y la realidad acechan parafraseando al mexicano Carlos Monsiváis: …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *